Mostrando entradas con la etiqueta Librerías. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Librerías. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de septiembre de 2015

Librerías

Un artículo que vale la pena leer. Especialmente ras desaparecer una mítica librería como es "Negra y Criminal":

Cada día desaparecen en España dos librerías. Si fueran bares no importaría, porque hay cerca de un millón, pero las librerías no llegan a 5.000, con lo que, al ritmo al que vamos, en 10 años habrán desaparecido todas. Ya ha ocurrido, de hecho, en ciudades como El Ejido, que con 100.000 habitantes no tiene una sola librería abierta.

A estas alturas de la columna muchos lectores habrán dejado de leerla convencidos de que no va con ellos, ya que compran los libros en Amazon o se los descargan directamente de Internet, pero yo les pediría un poco más de paciencia aunque solamente sea por consideración a unos establecimientos en los que durante siglos y todavía hoy hemos hallado refugio al igual que en los bares y en los cafés, que también están desapareciendo para nuestra desgracia. Últimamente, parece que todo lo que no sea moderno, entendiendo por moderno todo aquello que nos aleje de los demás, está condenado a desaparecer.

Las librerías son, pues, sólo unas damnificadas más de un mundo que es cada vez más virtual y menos tangible y que considera el contacto humano anticuado y una pérdida de tiempo; un mundo que prefiere la irrealidad del ordenador y la soledad de los no lugares, ya sean grandes superficies, supermercados con dependientes autómatas, estaciones de servicio en las que ni siquiera hay vigilante ya o cafeterías self-service, al comercio de siempre y al empleado de carne y hueso, ya sea éste camarero, farmacéutico, tendero o dueño de librería. En el caso de los libreros, además, su oficio lucha contra otro mito de la modernidad virtual, que es el de que el papel se acaba.

Será que uno está acabado también o que se niega a aceptar una forma de vida que hace de la deshumanización su norma, lo cierto es que cada vez más reivindico lo real, entendiendo por real lo que se puede tocar, da igual que sean cosas o personas. Si se trata de cosas, prefiero que tengan peso, que sepan y huelan a algo, y si de personas que uno las pueda reconocer y nombrar, hablar con ellas y hasta hacerse amigo. Y eso, nos guste o no, es inviable pretender hacerlo con la cajera de la estación de servicio, de la cafetería self-service o de las plataformas logísticas con millones de libros apilados que te sirven por correo sin necesidad de contacto humano ninguno. Yo me resisto a ello y, por eso, cuando alguien se sorprende o me afea mi conducta por no tener blog ni cuenta de Twitter ni pertenecer a ninguna red social de esas en las que haces miles de amigos virtuales, ninguno de los cuales acudiría a tu entierro, contesto que soy más de bares. Y de librerías.



viernes, 9 de julio de 2010

Templos del placer

Cualquiera que me conozca, ya imagina de qué voy a hablar. Pero por si acaso alguien que no me conozca pasa accidentalmente navegando por aquí (tampoco me miréis así, cosas más raras han pasado...), quizá deba aclarar que pienso hablar de libros. Y en esta ocasión, de sitios donde poder comprarlos.

Pese a que ya hace tiempo que no me molesto mucho buscando nuevas librerías en Barcino, que temo soy animal de costumbres, aún me concedo el placer de, en mis múltiples viajes, dejarme caer por alguna librería de viejo. En casi cada ciudad a la que he ido, una visita a una librería ha pasado a mi lista de visitas. Como muestra, pongo una fotografía de la que me queda pendiente en París: Shakespeare & Co. Aquí pongo la foto:

Esta pronto caerá en mis recuerdos... Pero si estoy escribiendo este ladrillo de verborrea inmisericorde es porque alguien ha decidido poner una lista de las librerías más bonitas del mundo, y esta librería figura entre ellas. Bueno, un aliciente más para verla, aunque iba a visitarla de todas formas. En esta lista salen librerías como la Altaïr en Barcino, la librería Galignani de París, la Tropismes en Bruselas, Acqua Alta en Venecia, 10 Corso Como en Milán, la Livraria Lello en Porto (esta se me escapó...), Selexyz Dominicanen en Maastrich... y tantas otras. La de Maastrich en concreto merece por sí misma una ojeada:




Pero quiero destacar un par. La primera de ellas me llamó la atención hace mucho tiempo cuando vagabundeaba sin demasiado rumbo por Boston: La Brattle Book Shop de Boston. Se trata de una librería para mí única, que en aquel momento creí hasta clandestina pues se localiza en un solar entre edificios vetustos y casi hasta sórdidos, pero que daban al conjunto de estantes, plagados de libros en todos los idiomas (y qué libros, madre mía, joyas de la literatura universal al alcance de todos los bolsillos) un entorno la mar de agradable. Donde se puede pasar sin darse cuenta varias horas de interesante divagación de estante en estante. Recuerdo volúmenes raros, mapas y postales antiguas... Pero el lugar nada tiene de clandestino. Es una de las cosas a destacar de Boston, ya desde 1825 y todo el mundo que acude a la ciudad va a visitarla, en pleno Down Town. Eli seguro que empieza con sus recuerdos... Os dejo una foto:



Y la otra que quiero destacar es la Atlantis Books, en la isla griega de Thera (Santorini). No tendría nada de especial, aparte de su localización, de no ser por 2 aspectos. Uno de ellos inofensivo, pues es sólo que es una casa típica griega abarrotada de libros por todos los rincones, teniendo las paredes por única ornamentación montones y más montones de adorables libros. Y el otro aspecto, peligroso sólo para mí, consiste en que quiero poner aquí esta foto a ver si por fin Eli se apiada de mí y se convence que en realidad las paredes así llenas quedan bonitas (aquí pondría un emoticono de sonrisa...). Si no logro convencerla con esta foto, no me quedará mas remedio que pasarme al libro electrónico. Eli, ten piedad de mí, no quiero caer en las garras de la electrónica....




Bueno, por si a alguien le interesa la lista, dejo el link de la lista esta de librerías:

http://www.linternaute.com/livre/magazine/les-plus-belles-librairies-du-monde/atlantis-books.shtml

Biblioteca de Umberto Eco

Se podrá disfrutar en Bolonia. Al parecer estimó que podía ser difrutada así durante los próximos 90 años. Es su biblioteca personal, que te...