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jueves, 25 de febrero de 2010

El sistema de Aristóteles

Aún a riesgo de hacerme pesado, debo hacer un post más sobre este hombre, pues sus escritos y pensamiento jugaron un importante papel en la formación y desarrollo de la filosofía. Partiendo de Platón, desarrolló diversas cuestiones alrededor de las que giró gran parte de la discusión filosófica medieval. En su pensamiento existen correspondencias con casi todos los elementos del sistema de Platón, pero en sí ambos filósosfos son diametralmente diferentes. Para comenzar, Aristóteles niega la separación entre Forma y mundo físico (salvo en una excepción), estructura y materia son 2 partes de todo objeto físico que se complementan mutuamente y se relacionan en tanto que constituyen lo actual y lo potencial. La materia posee la potencialidad de adoptar formas y nunca existe sin las formas de los elementos. Y una combinación de materia y forma tiene la capacidad de adoptar otra forma cuando interviene algo que ya posee la forma en cuestión. Así, toda materia capz, en potencia, de desarrollarse hasta adquirir una forma nueva es llevada a hacerlo solamente por algo que posee, en acto, esa forma. La causa siempre se parece a su efecto, y al revés, un efecto sólo es provocado por algo que ya posee la estructura que el efecto va a mostrar.

Este principio fundamental de causalidadse aplica en 2 sentidos:

  1. Se atiene completamente a la máxima Ex nihilo nihil fuit, nada surge de la nada. Un sustrato material preexistente es la base del cambio físico: Las alteraciones de cualidad, variaciones de tamaño, movimiento en el espacio y la misma generación y corrupción de las cosas necesitan una materia. Pero también es cierto que las formas que la materia va a adoptar han de derivarse de seres que ya poseen tales formas. Aristóteles distingue 2 actualidades en los seres orgánicos: La forma y la operación (esta es posterior a la forma).
  2. Desarrolla su pensamiento conforme a diversos modelos de explicación o analogías mediante las cuales dota de inteligibilidad a los procesos naturales. Una de las más importantes es la analogía del artista que crea algo con algún material: La forma que le da preexiste en su mente, y la naturaleza actúa de forma similar, con las causas actuando sobre sus efectos repitiendo incesantemente los mismos modelos.
La posibilidad de una deidad creadora no parece ser sugerida en sus escritos, con una estabilidad en la naturaleza que deriva del principio de causalidad y de la unión inseparable de materia y forma. Si la materia nunca existe sin una forma, si las formas sólo son las características estáticas y dinámicas de la materia, y si un material adopta una forma debido a la acción de un agente material que ya posee tal forma, entonces no puede haber creación ni forma primera de ningún tipo. Por tanto, el mundo y los movimientos que tienen lugar en él son eternos y Aristóteles debe buscar una explicación para el origen del mundo. Aunque no haya un comienzo de las cosas en el tiempo, la serie de casusas que actúan simultáneamente debe tener una primera no causada, un motor no movido que no puede tener ninguna potencialidad y ha de ser una forma libre de materia. Todo trata de asemejarse a la Causa Primera (o Primer Motor) tanto como su naturaleza se lo permita, y los seres animados tratan de reproducrise para dar inmortalidad (eternidad) a su propia especie. Dios sería ese Primer Motor en el mundo medieval. El universo según Aristóteles es un sistema cerrado y finito de sustancias celestes y terrenas, en eterno movimiento y cambiando según su deseo de imitar a Dios, la Forma Pura y Primer Motor.

En su teoría del conocimiento hay un claro rechazo a la separación platónica de las Formas y el mundo físico. Entonces, si las estructuras que delimitan la naturaleza y las actividades de las cosas no son independientes de estas, se puede elaborar una ciencia del mundo físico. Con unas facultades adecuadas, el conocimiento del mundo físico y de las naturalezas que lo constituyen es perfectamente posible: Cuando los órganos sensibles reciben influencias externas, las percepciones se retienen por medio de la memoria, y los recuerdos de esta pueden ser unificados de manera que las formas de las cosas externas se estabilicen en la consciencia. El intelecto humano tiene un aspecto pasivo y uno activo. Este puede separar las formas de aquello concreto a lo que están vinculadas y concebir así la forma de los objetos sin la parte material de estos. La materia no es inteligible directamente, pues no puede ser duplicada en la consciencia. Puesto que el intelecto puede abstraer las formas y retener (pasivo) las formas en sí mismo, no hay necesidad de recurrir a una doctrina de la reminiscencia y de la preexistencia del alma.

El alma es una forma o primera actualidad del cuerpo orgánico, y no sobrevive sin este. Sin embargo, no está exento de un cierto platonismo. Al fin y al cabo Platón fue su maestro, y se puede llegar a creer que Aristóteles piensa que la facultad de pensar de pende de una parte del alma que sobrevive al cuerpo. Según esto, Dios, o un ser que es forma pura, es l aparte eterna y separable del alma por medi ode la cual el hombre piensa. El ser humano alcanzaría así su perfección y objetivo ético en la vida teórica, en la contemplación del mundo y su Causa Última. Ningún escrito suyo lo explcita, pero los pensadores del medioevo prefirieron interpretarlo así.

El conocimiento último al que conducen la abstracción y la inducción es el de las premisas básicas de la ciencia, la última etapa de la investigación. Partimos de lo que es más evidente para nosotros por percepción, y si la investigación científica se completa, llegamos a lo que se conoce mejor por sí mismo. Por consiguiente, el proceso de descubrir es una regresión, comenzando con masas confusas en la percepción sensible, aplicando después un análisis, para llegar a sus elementos constitutivos y a sus causas. La estructura científica completa se expone entonces en silogismos que dan las razones de los hechos revelados por la experiencia sensible. Al descubrimeinto se llega mediante la experiencia, la inducción y la dialéctica, mientras que la exposición razonada de las causas de las cosas se realiza por medio de la demostración. "Demostración" para Aristóteles es un argumento válido cuyas premisas son verdaderas, necesarias y mejor conocidas que la conclusión.

En cuanto al Universo, lo dota de una distribución jerárquica. El mundo es un sistema cerrado de cuerpos celestes que se mueven alrededor de un punto fijo, la Tierra. Los acontecimientos que se suceden en la parte celeste se ajustan a principios necesarios, sin excepción, pero nuestro conocimiento de ellos es inexacto al hallarse demasiado lejos de nosotros. Los acontecimientos de debajo de la Luna, es decir, el ambiente inmediato de la Tierra o sobre esta, son algo variables y sin regularidad absoluta, pero como están más cerca de nosotros los conocemos mejor. Así, podemos conocer las leyes que rigen el comportamiento de las sustancias terrenas observando lo que éstas tienen en común. Según él, los acontecimientos de la parte suprahumana del universo están determinados por la necesidad, mientras que en el reino sublunar existe un principio de contingencia. Aristóteles aceptaba la concepción de las esferas homocéntricas. En el centro del universo se halla la Tierra, inmóvil y rodeada por capas de agua, aire y fuego. Los cuerpos celestes están contenidos en esferas concéntricas alrededor de la Tierra y se mueven conforme al movimiento de estas esferas. La Luna, el Sol, los planetas y las estrellas fijas están hechos de un quinto elemento que no sufre ningún cambio salvo la locomoción. La esfera más exterior contiene las estrellas fijas, y más allá del unicverso no hay nada, ni siquiera espacio vacío, aunqeu afirma que dentro de él el espacio está lleno de cierta materia (por tanto, de no vacío).

Por tanto, el universo es una jerarquía que comienza con los elementos, cuyos movimientos naturales les llevan hacia abajo (agua y tierra) y hacia arriba (aire y fuego). Luego vienen las mezclas de estos elementos, y luego los organismos (plantas y animales). Los movimientos de las esferas celestes se deben a las sustancias espirituales que son sus motores, y tienen su causa final en el deseo de estas sustancias de parecerse lo más posible al Primer Motor. No clarifica si existe sólo un primer motor, o muchos, pero en la Edad Media era evidente que se interpretaría en una única dirección de monoteísmo. Esta concepción del universo sufrió muchas variaciones en la Edad Media, pero sus rasgos generales estaban totalmente aceptados.

miércoles, 13 de enero de 2010

Los tipos de carácter según Aristóteles


Aristóteles nos ha proporcionado una categorización lógica de 4 tipos de carácter (ëtica a Nicómaco). Dejando de lado los tipos extremos, el que vive como una bestia y el que se encuentra por encima de la coindición humana, tenemos el carácter virtuoso, el moderado, el intemperante y el vicioso. Para comprenderlos se han de considerar cómo se manifiestan a través de acciones, decisiones y desos:

Por ejemplo, supongamos que alguien va andando por la calle y se encuentra una billetera con una cuantiosa suma de dinero. Si la persona es virtuosa, no sólo decidirá entrergar la billetera a las autoridades sino que además lo hará con gusto: Sus deseos condicen la decisión y la acción que cree correctas.

Si la persona fuera de otra pasta, pongamos un moderado, igualmente sería capaz de tomar la decisión correcta, o sea, devolverla intacta, actuando según la decisión que ha tomado. Pero al hacerlo actuaría en contra de sus deseos. La persona moderada tiene como rasgo principal tener que luchar contra sus deseos para hacer lo que debe.

Esto es aún peor en el caso del intemperante o el vicioso. El intemperante toma la decisión correcta, pero su voluntad es débil y se rendirá ante su propio deseo de quedarse con la billetera, no logrando actuar como es debido pese a saber que está mal esta acción. En lo relativo al vicioso, no habrá ninguna lucha contra los propios principios ni una debilidad volitiva. Esto es así porque la decisión del vicioso es moralmente errónea y sus deseos la secundan por completo. Se quedaría pues con la billetera, desearía hacerlo y además actuaría en consecuencia con su deseo.

Queda pues ensalzado el modelo virtuoso, que es quien posee las virtudes y las pone en práctica. Estas virtudes son estados o rasgosde carácter que disponen a quien los ha desarrollado a actuar y reaccionar emocionalmente de forma correcta. Aristóteles insiste en definir las virtudes como condiciones del carácter vinculadas a las acciones y a los sentimientos. Por ejemplo, la virtud de la liberalidad estará dando disposición a quien la posea para mostrarse caritativo en las circunstancias adecuadas, pero no a dar dinero a cualquiera que lo pidiese. Debe percibir que el otro necesita la dádiva y que la empleará de forma adecuada, y adecuará su reacción emocional a la situación. Así, dará con gusto y no se arrepentirá de hacerlo. En cambiom, un tacaño no se desprenderá de su dinero con facilidad, y no porque lo necesite o no pueda prescindir de él, sino porque se inclinará a la avaricia o sobreestimará la necesidad que tendrá de ese dinero en el futuro.

La razón, pues, juega un papel crucial, pues para cada virtud se exige no ser estúpido ni ingenuo. Exige una disposición al razonamiento crítico que permita entender una situación y ver las diferencias con respecto a otra. Y actuar en consecuencia. Aristóteles piensa que en cuestiones de ética no hay lugar para una precisión rigurosa:

"Las acciones están hechas justa y sobriamente si el agente, en primer lugar sabe lo que hace; Luego si las elige y las elige por ellas mismas; Y en tercer lugar si las hace con firmeza e inquebrantablemente.". La última condición nos indica que la acción será virtuosa por que la persona es virtuosa, una persona que se inclina a un comportamiento moral correcto cuando la situación lo exige. Esto es lo que significa actuar "con firmeza e inquebrantablemente".

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Historia de la Lógica: Aristóteles


Aristóteles fue el primero en darnos la idea de un instrumento (organon) para argumentar de forma convincente. Este estudio incluía la gramática, la retórica y una teoría de la interpretación, así como la lógica. Lo primero que hace es estudiar las oraciones y concluye que hay 3 tipos:

1. Singulares: Sócrates es un hombre.
2. Universales: Todo hombre es mortal.
3. Particulares: Algunos hombres son mortales.

En cada uno de los 3 tipos decimos que una o varias cosas son de una cierta clase. Aristóteles denomina sujeto de la oración a los objetos de los que hablamos, y predicado a lo que decimos del sujeto de la oración. Advirtió que la verdad de algunas oraciones con sujeto y predicado afecta a la verdad de otras oraciones con sujeto y predicado, mediante el cuadrado de oposiciones (ya expuesto en otra entrada).


Mediante este cuadrado de oposiciones se percató de que si construimos un argumento de 3 enunciados donde el sujeto del primer enunciado sea el predicado del segundo (premisas), y el tercero esté compuesto por los términos restantes (conclusión), la verdad de la conclusión está garantizada por la verdad de las premisas. Este esquema es el SILOGISMO, y se puede usar una y otra vez para ver por qué un argumento es válido y otro inválido:


- Todos los hombres son mortales. Sócrates es un hombre. Por tanto Sócrates es mortal. => VÁLIDO.
- Soy un seguidor del Barcelona. Messi juega en el Barcelona. Por tanto el Barcelona ganará la copa. => INVÁLIDO.

Aristóteles olvidó los enunciados condicionales de más de un predicado, como “Si Sócrates es un hombre, entonces Sócrates es mortal”.

Hay 2 razones por las cuales es inválido el argumento de que el Barcelona ganará la copa mediante ese silogismo anterior. La primera procede de lo que se dice: Los hechos de que yo sea seguidor del Barcelona y de que Messi juegue en el Barcelona, innegables ambos, no bastan para garantizar que el Barcelona gane. Pero lo importante del silogismo aristotélico es que hay una razón formal que impide que sea válido, ya que el predicado de la primera premisa no es el sujeto de la segunda.

Unos 100 años después, Crisipo de Soli desplazó el centro de interés de la lógica de los enunciados simples con sujeto y predicado a los enunciados complejos tales como “Sócrates es un hombre y Zenón es un hombre”. Esto es un gran logro, y solía decirse que si los dioses usaran la lógica, usarían la lógica de Crisipo. Con palabras como “Y”, “O”, y “SI… ENTONCES” se pueden unir varios enunciados y la verdad del todo dependerá exclusivamente de la verdad de las partes. Cada conectiva tiene un único modo de combinar la verdad de las partes en la verdad del todo. Ej:

- O Mahoma va a la montaña, o la montaña va a Mahoma.
- Mahoma no fue a la montaña, luego la montaña fue a Mahoma.

Crisipo apenas tuvo impacto real en la historia de la lógica, sobretodo porque sus escritos se perdieron y sus ideas se conocían sólo por referencias indirectas. Además, Aristóteles acabó siendo el predilecto de la Iglesia Católica
.

Esta y las siguientes entradas provienen del libro "Lógica para todos" de Cryan, Shatil y Mayblin.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Logica: Analíticos Primeros


En este libro Aristóteles presenta su teoría del silogismo. Este es un discurso (logos) en el que, sentadas ciertas cosas, se sigue necesariamente algo diferente de lo postulado por el simple hecho de que sean así. Por tanto es un argumento en el que se establecen premisas y se siguen otras cosas.

Un silogismo es perfecto si no necesita nada más que lo establecido para hacer evidente lo que sigue:

· Silogismo perfecto formal.
· Silogismo perfecto informal.

Será imperfecto si aunque la conclusión se sigue lógicamente de las premisas es necesario añadir más enunciados.

Las inferencias perfectas que plantea Aristóteles son:

· Todo A es B / Todo B es C, luego Todo A es C
· Todo A es B / Ningún B es C, luego Ningún A es C
· Algún A es B / Todo B es C, luego Algún a es C
· Algún A es B / Ningún B es C, luego No todo A es C

Los silogismos perfectos se dice que están en la PRIMERA FIGURA.
Cambiando el orden de los predicados salen los silogismos de SEGUNDA FIGURA, aplicando los operadores: todo / ninguno / alguno / no todo:

A es B / C es B, luego A es C

La TERCERA FIGURA se compone de la forma:
B es A / B es C, luego A es C

En las 3 figuras considera los diversos pares de premisas que pueden formarse con los operadores todo / alguno / no todo / ninguno.

Es capaz de eliminar mediante contraejemplos como inválidos todos menos 10 de los demás pares de premisas. Por ejemplo:
Ningún A es B / Todo B es C, luego no se pude concluir A es C

Aristóteles busca términos que hacen verdaderas las premisas y una conclusión de la forma “todo A es C”: Ningún caballo es un hombre / Todos los hombres son animales, luego todos los caballos son animales. Como todo resulta ser verdad, no es posible obtener una conclusión negativa (No… o No todo…), por tanto las premisas no entrañan una consecuencia negativa.

Y también si las premisas son verdaderas y la consecuencia es verdadera e la forma “ningún A es C”, no puede darse una conclusión con estas premisas que sea afirmativa (todo… algún…): Ninguna piedra es hombre / Todos los hombre son animales, luego ninguna piedra es un animal. La forma es:

Ningún A es B / todo B es C, luego ningún A es C.

No tienen consecuencia silogística. Finalmente Aristóteles se queda con 10 silogismos que no están en la primera figura prefecta y que no puede descartar como inválidos. Son imperfectos, y se pueden perfeccionar. Para toda inferencia válica pero NO OBVIAMENTE válida cabe derivar otras inferencias de las mismas premisas a la misma conclusión para lograr la validez. Plantea 3 reglas de conversión:
1. De Ningún B es A infiere Ningún A es B
2. De Todo B es A infiere Algún A es B
3. De Algún B es A infiere Algún A es B

Ejemplo:

Todo A es B / Ningún C es B, luego ningún A es C.
La segunda premisa pasa a ser: Ningún B es C, y queda:
Todo A es B / Ningún B es C, luego Ningún A es C

Demuestra que los silogismos imperfectos de las figuras 2ª y 3ª pueden perfeccionarse mediante los obviamente válidos de la 1ª figura y las reglas de conversión. Todo argumento deductivo se puede expresar como una serie de inferencias silogísticas formales. La conclusión de todo argumento deductivo NO-formal es esencialmente de la forma de una fórmula silogística. Por ejemplo: Todos los triángulos tienen sus ángulos internos iguales a 2 rectos sería equivalente a “todos los A son C”. Y para derivar esta conclusión es con premisas que vinculen los términos como un silogismo formal: Se parte de un axioma de la propiedad de los triángulos. Todos los A son B, y los B tienen la propiedad de tener ángulos internos iguales a 2 rectos. Todos los B son C. Es evidente que necesitamos una cadena de inferencias:

Todos los A son B / Todos los B son D, luego Todos los A son D
Pero todos los D son E, luego todos los A son E
Pero todos los E son C, luego todos los A son C

Los modos en que los términos de la conclusión son susceptibles de ser relacionados por los términos medios se corresponden con las 3 figuras de los silogismos formales.

En los analíticos secundarios muestra lo que se requiere para transformar un silogismo en una prueba. Proporcionan una comprensión sin restricciones. Sólo es así si captamos su explicación o causa y captamos que esta es la explicación. Las premisas últimas de una prueba han de ser cognoscibles por sí mismas y antológicamente básicas.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Logica aristotélica.



Para Platón se llega al conocimiento por medio de la dialéctica. Esto quiere decir que el conocimiento ha de surgir mediante una argumentación en forma de preguntas y respuestas. Aristóteles no coincidía demasiado con este método, que creía perfectamente mejorable, así que lo formalizó mediante el uso del SILOGISMO. Llamó a la lógica “Analytika”, que significa “desatar”. Aristóteles piensa que a la ciencia se ha de llegar por medio de axiomas que ayuden a deducir la verdad, y su método analítico constituyó el edificio intelectual del mundo medieval.

El problema consiste en usar el conocimiento no sólo para mirar al mundo y comprenderlo, sino también para ser capaz de pensar en lo que ha de ser verdadero según lo que ya se conoce. El argumento es la clave. Ha de servir para aumentar el conocimiento, pero también para ayudar a otros a convencerse, usando los argumentos con rigor para obtener una conclusión verdadera. Las premisas serán aquellas verdades básicas susceptibles de ser conocidas por sí mismas, o sea, que no necesitan apelar a otras premisas para aportar conocimiento. Ha de haber una relación sistemática entre las verdades que sólo se pueden conocer sobre verdades básicas, y esas verdades básicas e inteligibles de modo inmediato. Para una verdad inmediatamente inteligible podemos extraer 2 sentidos:

• Verdad “para nosotros”.
• Verdad sin restricción.

Interesa aquello que es ontológicamente básico, las esencias. Por ejemplo: Para “ser un hombre”, la verdad que nos transmite no depende de ninguna otra. Así, avanzaremos en el conocimiento cuando se convierte lo inteligible sin restricción en lo inmediatamente inteligible para nosotros. El quid de la cuestión es sistematizar la relación de verdades del mundo que se han convertido en inteligibles para nosotros, con verdades menos básicas que dependen de ellas.

El paso de una premisa a la conclusión será VÁLIDO si cuando todas las premisas son verdaderas, entonces la conclusión TIENE QUE SER verdadera. Por ejemplo: x es un cuadrado / luego x es un rectángulo:

• Es Válido porque un cuadrado es un tipo de rectángulo.
• Aún si x no fuera un cuadrado, sigue siendo válido pues no necesita que las premisas sean verdaderas. SI las premisas son verdaderas, entonces la conclusión TIENE QUE SER verdadera.
• Esto supone que aunque la inferencia es válida, no supone un buen argumento (el cual es más que una inferencia válida).

Toda inferencia que no es válida es INVÁLIDA. Así, premisas y conclusiones que puedan ser ambas verdaderas no tienen por qué ser válidas. Por ejemplo: El cielo es azul / luego tú estás leyendo este artículo. Ambas son verdaderas, pero una no supone que la otra sea verdadera.

Aristóteles demuestra que algunas inferencias son válidas sólo en virtud de su forma:

Todos los solteros son hombres no casados .
Todos los hombres no casados son mortales.
LUEGO todos los solteros son mortales.

Es la forma:

Todo a es b
Todo b es c
Luego todo a es c

Por esta forma entendemos que todas sus inferencias son válidas formalmente. En cambio:

X es un p
Luego X es un q

Es formalmente No válida, pues para saber si es válida es necesario conocer cada premisa. Aristóteles pretende diseñar inferencias formales para lograr expresar toda inferencia VÁLIDA. Así se puede probar la validez de las inferencias simplemente atendiendo a su forma, aunque no se conozca el contenido de las premisas.

martes, 11 de agosto de 2009

La crisis averroista


La crisis se inicia en la facultad de artes de París en la que enseñan los maestros que siguen a Averroes. Siger de Brabante es el más conocido de ellos, una personalidad especial para la época aunando una búsqueda apasionada por la verdad y un buen sentido de lo racional. Sus obras son precisas, claras, siguen preceptos lógicos y permiten ver a un pensador de gran clase y de gran erudición. Su ambición no es exponer ideas personales sino comentar de manera auténtica a Aristóteles, rechazando las tesis neoplatónicas que habían maquillado al Filósofo para adaptarlo a los imperativos religiosos de la cristiandad, tal y como he explicado en el artículo anterior. Así, adopta el aristotelismo radical de Averroes, tanto en lo que se refiere al alma humana como sobre la eternidad del mundo, con obras que constituyen nuevos comentarios a Aristóteles: La Metafísica, la Física y el tratado De Anima. Siger como era esperable, recibe una condena de sus tesis.

La facultad de artes no se compromete con un aristotelismo tan radical, y los partidarios de Siger podemos cifrarlos en una tercera parte, tanto de los estudiantes como de los maestros. Los demás son aristotélicos más moderados que tratan de seguir los requerimientos de la fe cristiana en sus enseñanzas.


Pero esta controversia no podía quedar circunscrita sólo a la facultad de artes. Averroes plantea un problema en el alma humana y en la creación del mundo, aspectos ambos demasiado importantes y comprometidos con las teorías cristianas como para que los teólogos callen. De todas formas, tampoco en la facultad de teología había unanimidad de criterios, si bien, como es de esperar, la mayoría se decanta por las tesis tradicionales. Pocos adoptan posturas más abiertas en un conjunto de posiciones doctrinales, eso sí, con poca firmeza y extraídas de diversas fuentes filosóficas y teológicas. San Buenaventura, entre ellos, otorga una gran importancia a la moral y la piedad, pensando que hay bastantes variantes del aristotelismo como para satisfacer las exigencias de vías más místicas. Sus partidarios acogen puntos doctrinales de Avicena o pensadores judíos que se presentan como intérpretes neoplatónicos de Aristóteles. Ante la crisis, estos maestros se agrupan torno a los franciscanos e invocan el patronazgo de San Agustín para que sus posiciones adquieran una lógica más sólida. Por ejemplo, de San Agustín toman prestada la teoría de la iluminación interior para explicar el problema del conocimiento, un problema clave dentro de la doctrina aristotélica.


En París, el franciscano Jean Peckham es quien más destaca en esta resistencia y combate. contra Aristóteles. Aunque también contra Tomás de Aquino, que desde 1269 interviene vivamente en los debates. La originalidad de su postura es evidente, convirtiendo las teorías más profundas de Aristóteles, mediante la transposición, en las suyas propias. Realmente es perceptible que ha estudiado sus tesis y las ha asimilado en su totalidad, por lo que sabe reconocer lo coherente del aristotelismo radical mientras combate el averroísmo. También Tomás es objeto de sus ataques, reprochándole incluso ser discípulo de paganos y de olvidar los pensamientos de los Padres de la Iglesia. Para él, Tomás es demasiado naturalista.


Tomás, entretanto, tiene una actividad intelectual sorprendente con varias obras que comentan Aristóteles y que se hacen eco de las controversias del siglo. Comenta con un cuidado exquisito y literal, lo que es una seña distintiva de los averroistas, y se puede demostrar que su comentario sobre la metafísica se ha compuesto con el de Averroes al alcance de la vista. Trata con esfuerzo de separar Averroes de Aristóteles, para rechazarlo por mal intérprete y corruptor de su pensamiento. En el De Unitate Intellectus ataca las teorías del intelecto de Averroes y en el De aeternitate Mundi profundiza en el problema de la creación del mundo y su eternidad. Esto no impide que Peckham lo ataque en una sesión académica solemne sobre la teoría de la pluralidad de las formas. El ambiente resulta demasiado turbador y Aquino acaba por abandonar París.


En este conflicto cada facción trata de lograr una intervención decisiva. Hasta San Alberto Magno debe claudicar ante las preguntas inquisitivas.
Finalmente debe intervenir la autoridad religiosa. En 1277 Juan XXI pide informes sobre los errores que se enseñan en la universidad al obispo de París, Étienne Tempier. Este resulta ser un conservador combativo poco sutil, con dificultad para pensar en matices,. En poco tiempo (3 semanas) se escogen textos sospechosos y se compila un catálogo de errores sin demasiado orden ni cuidado por las distinciones. Un trabajo chapucero y precipitado mediante el cual promulga un edicto de condena a maestros de artes, “discípulos de los paganos que propalan los errores con apariencia de verdad filosófica, como si pudiera haber afirmaciones contradictorias verdaderas al mismo tiempo en filosofía y teología”. Siguen 219 proposiciones, condenando tesis como peligrosas para la fe cristiana, otras como incompatibles con la ortodoxia y otras de influencia sobre la fe más bien lejana. La condena golpea fuerte a los averroistas, e incluso Santo Tomás tiene tesis que se engloban en esa lista. Peckham es nombrado arzobispo de Canterbury, pero en Oxford la condena es más breve.

Estas sentencias son decisivas, y los averroistas deben abandonar la enseñanza. El bueno de Siger es absuelto de herejía pero deberá vivir desde entonces en la curia en una residencia forzosa. Los discípulos de Tomás deben retractarse si quieren obtener los grados, pero la sospecha que se imputa a las doctrinas condenadas deja lugar a orientaciones nuevas que aún acentuarán más la ruptura con el pensamiento tradicional.
La condena de 1277 es desordenada y exagerada, pero así queda clara la pasión en la oposición de las 2 escuelas intelectuales. Como fruto de las querellas cristalizarían los sistemas de pensamiento y aparecen escuelas, cada una representada por las órdenes mendicantes. Las polémicas son cada vez más sutiles.

lunes, 10 de agosto de 2009

Aristotelismo


En el siglo XIII el naturalismo es científico y filosófico, con criterios de las ciencias aplicados al conocimiento. Aunque el naturalismo parece aficionado a las razones más que a observaciones exactas como en nuestra época, las ciencias y la filosofía se distinguen mal, y el naturalismo que aplican se basa en el descubrimiento, la traducción y la difusión de textos. Exactamente igual que en el siglo precedente, pero menos ecléctico. El naturalismo es casi siempre un aristotelismo, basando la discusión y el debate tanto sobre premisas aristotélicas como mostrando hostilidad hacia él en nombre de la mística y la tradición cristiana.

El naturalismo aristotélico es un sistema de pensamiento, un razonamiento sobre los hechos de observación, analizando y englobando sobre un sistema de visión general.

No es el Aristóteles auténtico e histórico el que aparece en la cristiandad. Las obras traducidas son interpretaciones y se acompañan de comentarios árabes, judíos y griegos. También encuentran el aristotelismo en las obras personales de sabios judíos y árabes, en varios sistemas de pensamiento muy dispares pero siempre con el empleo metódico del saber y de la lógica. Se revela así la superioridad judía y árabe en el saber y la elaboración intelectual. Sus comentarios de Aristóteles son muy seductores pero además por razones entendibles: Ellos también tiene una fe basada en un libro y una fe con un Dios único. También tratan de que coincida lo que aprenden de filosofía con su fe. Como los cristianos, estos sabios son también teólogos para quienes el saber no es completo si no pueden conocer por la razón lo que les está revelado por la religión. De ahí que ellos también recurran a elementos neoplatónicos para corregir en un sentido místico y teológico el exceso de naturalismo y racionalismo que encuentran en la obra del Estagirita. Con mejor o peor fortuna los teólogos cristianos hacen la misma operación.

Además, el aristotelismo es inicialmente un fenómeno universitario, sobretodo en París y Oxford. Los otros grandes centros siguen a estas universidades. En Inglaterra no hay ninguna condena sobre las obras de Aristóteles, así que sus libros se inscriben en programas oficiales. Entre 1230 y 1275 Averroes es quien predomina en Oxford, con comentarios literales, y luego ya se logra dar paso a las cuestiones en su forma habitual. Aplicar los programas de Oxford en París provoca no pocos alborotos, pues ya hemos visto que las conclusiones a las que se puede llegar leyendo sus obras pueden resultar inconvenientes para los principios medievales concebidos hasta la fecha. El liberalismo de Oxford desencadena el más violento enfrentamiento intelectual de la historia medieval.

En París el aristotelismo es contestado ya desde inicios de siglo. Se condena en 1210 y luego en 1215 por el estatuto de Robert de Courçon. Son las primeras reacciones de la autoridad al aparecer las obras sobre física, ciencias naturales y psicología. Hasta 1240 no se comentan las obras prohibidas. El momento decisivo es la introducción del De anima en Oxford. Allí había nuevas cuestiones y se corría el riesgo de que la ciencia pagana y las obras árabes suplantasen disciplinas establecidas en los programas de la Universidad. Un ejemplo: Alberto Magno publica el De Unitate Intellectus Contra Averroes. También San Alberto trata de amputar todo lo que tiene Aristóteles de pernicioso para la cristiandad, y le vale para lograr una inmensa reputación de sabio.

Todo esto desencadena la crisis averroista: Los primeros signos salen en 1267 cuando San Buenaventura, maestro general franciscano, denuncia la actitud y enseñanza de ciertos maestros parisinos de la facultad de artes. Desde ese momento, París es escenario de las más vivas oposiciones doctrinales.

Averroes y el aristotelismo

El conocimiento de Aristóteles durante años se localizaba en la esfera islámica del mundo medieval. Sus sabios realizaron múltiples comentarios a su obra tratando de adaptarla a los principios de la fe musulmana. Fue Averroes quien trataría de devolver a la obra aristotélica su pureza y despojarla de los elementos neoplatónicos que la tenían constreñida. Quiere un aristotelismo lo más literal posible, escribiendo tratados científicos de medicina, astronomía y filosofía. La parte más importante es un triple comentario de las obras de Aristóteles, el Gran Comentario, el Mediano Comentario y los Análisis. Pronto se da cuenta de las diferentes escuelas teológicas y filosóficas y su método exige distinguir las disciplinas según el nivel de argumentación, para no confundir exhortaciones a los fieles con razonamientos.


La filosofía para él está en la cima, pues no debe dar explicaciones de las cuestiones de la fe. Los teólogos ven aquí una teoría de la doble verdad y no lo pueden aceptar, ya que esto supondría que lo que es verdadero en un dominio no lo sería en el otro. Sus aportaciones se imponen sobretodo en la física y la psicología pero no dejan de ser peligrosas para el campo de la fe:


* Por ejemplo, en los astros excluye un agente motor, y eso, claro, rechaza cualquier comienzo del mundo y supone que el universo es eterno.
* También afirma la existencia de un intelecto agente, sustancia espiritual, única para todos los hombres y separada del mundo. La capacidad de comprender se despierta en el hombre bajo la acción de este intelecto agente, por lo que comprender para un hombre particular es un fenómeno puramente corporal. La inmortalidad espiritual queda confiscada a favor de un intelecto agente universal, así que la inmortalidad del hombre queda puesta en duda.

En el occidente cristiano las cosas son algo diferentes. Ya desde finales del XII se conoce mediante los traductores la versión íntegra del conjunto de la obra de Aristóteles: El Organon. Toledo y Palermo siguen siendo los principales centros de traducción, pero a lo largo del XIII las traducciones más exactas y las revisiones de las traducciones antiguas se hacen sobretodo en Oxford, alrededor de Roberto Grosseteste, o en Studium curiale pontificio. Primero se conocen por traducciones de una versión árabe, acompañadas, claro, por comentarios de sabios judíos y árabes. Los originales árabes y los comentarios de las escuelas filosóficas de la Antigüedad se conocerían en general mucho después. Así, pronto se suceden varias versiones latinas, cada una muy particular porque las traducciones eran más bien aproximadas. Incluso las traducciones del griego resultan inexactas, y a veces el texto latino tiene hasta 3 versiones obre una misma obra (como en ética a Nicómaco, o la Metafísica). La Metafísica no es del todo desconocida desde inicios del XIII, pero sólo los 3 primeros libros, la Metaphysica vetus. La Metaphysica nova, traducida del árabe llegaría en 1243, así como los cometarios de Averroes con el problema que ello conlleva tal y como se ha podido entrever en lo narrado ut supra.

miércoles, 14 de enero de 2009

Sobre la interpretación.

Aristóteles expone en este libro la primera teoría de la significación que se conoce. Se establece una interpretación del lenguaje en el que la escritura es símbolo de la palabra hablada, la cual es símbolo de las imágenes o afecciones de cada interlocutor. Las imágenes son las mismas para todos, pero los símbolos cambian según los pueblos.

Define además el nombre, el verbo y el enunciado, y aísla de estos el apofántico, el que es susceptible de verificación o de falsación.

Para Aristóteles, todos los nombres y los verbos significan algo, por tanto, tienen un significado noético (mental), pero por sí mismos no dicen si ese significado está representado por un objeto real o no. La existencia/inexistencia la marca el verbo ser (o no ser).

Así, el carácter verificable/falsable de los enunciados apofánticos se da también por medio del verbo ser. Aristóteles concibe la verdad como existencia, por lo que tiene problemas con las aserciones de posibilidad y necesidad. No dispone de una diferenciación entre necesidad lógica y necesidad material que acaba salvando mediante el ser en potencia y el ser en acto.

Palntea en este libor el célebre paralelogramo de oposición entre los enunciados apofánticos, transmitido por la tradición escolástica:

- A: La aserción universal afirmativa.
- E: La universal negativa.
- I: La particular afirmativa.
- O: La particular negativa.

A tiene una oposición de contradicción con O
I tiene una oposición de contradicción con E
A tiene oposición de contrariedad (incompatibilidad) con E
I tiene relación de compatibilidad con O
A tiene relación de consecución (implicación) con I
E tiene relación de consecución con O



Biblioteca de Umberto Eco

Se podrá disfrutar en Bolonia. Al parecer estimó que podía ser difrutada así durante los próximos 90 años. Es su biblioteca personal, que te...