lunes, 25 de junio de 2012

Quosque tandem

Hay una forma literaria llamada congeries, una secuencia de palabras o frases que significan lo mismo, y en la que la misma idea se reproduce de manera muy numerosa. Y yo tengo un discurso latino que me es muy querido que es un enorme exponente de esto, dentro de un principio conocido como «amplificación oratoria»: Es el famoso primer discurso de Cicerón contra Catilina en el Senado romano (63 a.C): 

«¿Hasta cuándo has de abusar de nuestra paciencia, Catilina? ¿Cuándo nos veremos libres de tus sediciosos intentos? ¿A qué extremos se arrojará tu desenfrenada audacia? ¿No te arredran ni la nocturna guardia del Palatino, ni la vigilancia en la ciudad, ni la alarma del pueblo, ni el acuerdo de todos los hombres honrados, ni este protegidísimo lugar donde el Senado se reúne, ni las miradas y semblantes de todos los senadores? ¿No comprendes que tus designios están descubiertos? ¿No ves tu conjuración fracasada por conocerla ya todos? Lo que hiciste en la noche próxima, en la anterior, dónde estabas, a los que convocaste, qué decisiones tomaste, ¿quién de nosotros crees que lo ignora? ¡Oh tiempos, oh costumbres! El Senado se da cuenta de estas cosas, el cónsul lo ve; este sin embargo vive. ¿Vive? incluso todavía más viene al senado, se hace partícipe del consejo público tacha y señala con sus ojos para la muerte a cada uno de nosotros. Sin embargo, nosotros, varones fuertes, creemos beneficiar a la República si evitamos el furor y la armas de ése. Catilina, convenía ya hace tiempo que tú fueras conducido a la muerte por mandato del cónsul, que la ruina que tu maquinas contra todos nosotros ya desde hace tiempo se vuelva contra tí. ¿Acaso Publio Escipión, varón muy ilustre, pontífice máximo, mató como particular a Tiberio Graco que amenazaba ligeramente el estado de la república: Y nosotros, consules, vamos a soportar a Catilina, que desea devastar el orbe de la tierra con la muerte e incendios? pues omito aquellas cosas demasiado antiguas, que Cayo Servilio Ahala mató con su propia mano a Espurio Melio, que era aficionado a asuntos nuevos. Existió, existió en otros tiempos en esta república una virtud, la de que los hombres valerosos atajaran al ciudadano pernicioso con suplicios mas duros que al enemigo más cruel. Tenemos un decreto del Senado contra tí, Catilina, vehemente y serio; no falta a la república ni consejo ni autoridad de este orden: nosotros, nosotros, los digo abiertamente, los consules somos los que faltamos.»

Dejo la forma en latín que es fabulosa:

 Quosque tandem abutere, Catilina, patientia nostra? quam diu etiam furor iste tuus nos eludet? quem ad finem sese effrenata iactabit audacia? nihilne te nocturnum praesidium Palatii, nihil urbis vigiliae, nihil timor populi, nihil concursus bonorum omnium, nihil hic munitissimus habendi senatus locus, nihil horum ora vultusque moverunt? patere tua consilia non sentis, constrictam iam horum omnium scientia teneri coniurationem tuam non vides? quid proxima, quid superiore nocte egeris, ubi fueris, quos convocaveris, quid consilii ceperis, quem nostrum ignorare arbitraris? O tempora, o mores! senatus haec intellegit, consul videt; hic tamen vivit. Vivit? immo vero etiam in seantum venit, fit publici consilii particeps, notat et designat oculis ad caedem unumquemque nostrum. Nos autem fortes viri satisfacere rei publicae videmur, si istius furorem ac tela vitemus. Ad mortem te, Catilina, duci iussu consulis iam pridem oportebat, in te conferri pestem, quam tu in nos omnes iam diu machinaris. An vero vir amplitissimus, P. Scipio, pontifex maximus, Ti. Gracchum mediocriter labefactantem statum rei publicae privatus interfecit: Catilinam, orbem terrae caede atque incendiis vastare cupientem, nos consules perferemus? nam illa nimis antiqua praetereo, quod C. Servilius Ahala Sp. Maelium novis rebus studentem manu sua occidit. Fuit, fuit ista quondam in hac re publica virtus, ut viri fortes acrioribus supliciis civem perniciosum quam acerbissimum hostem coercerent. Habemus senatus consultum in te, Catilina, vehemens et grave; non deest rei publicae consilium neque auctoritas huius ordinis: nos, nos, dico aperte, consules desumus.

jueves, 21 de junio de 2012

Manuel Vázquez Montalbán


He dedicado muchas páginas a Umberto Eco y a Claudio Magris,  dos auténticos gigantes de la narrativa. Pero creo que he sido injusto y pese a que realmente poco más se puede escribir sobre Manuel Vázquez Montalbán, es de justicia que al menos ponga algo sobre él. Escritor, ensayista, poeta y gastrónomo. Y además, comunista. Y de y del Barcelona. Uno de los autores más representativos de la literatura y la cultura de este nuestro pobre país, y dicen que el intelectual español más citado… y el menos leído.

Nació en Barcelona, en el Barrio Chino, en 1939. Mal año, desde luego, en un país desolado, hundido, más que pobre, paupérrimo, pero eso sí, unido. Bajo la bota del fascismo a la ibérica, en su ridícula carnavalada de la decencia y el nacionalcatolicismo. Siendo hijo de un militante del PSUC, pasó lo obvio: No conoció a su padre hasta que este salió de la cárcel, cuando tenía 5 años de edad.  Triste país. Pero como la mejor manera de convertir a la gente no ha sido nunca el palo (o la hostia, según se quiera poner un sustantivo u otro), también él se afilió al partido comunista, y lo pagó, cómo no, con la cárcel. Antes se había licenciado en periodismo y en filosofía.  Durante toda su vida fue un intelectual independiente, que hizo lo que creía correcto pese a lo que pensasen los demás. Así, se licenció contra el criterio de su padre, quien quería que fuese oficinista, y el PSUC le censuró sus constantes ironías y críticas. Carvalho, una de sus creaciones literarias (quizá la más conocida), trasluce algunas de estas cosas.

Como escritor alcanzó gran éxito en reconocimientos.  Destacan el Premio Nacional de Narrativa en 1991 por Galíndez, novela fruto de una exhaustiva investigación alrededor de la desaparición en 1956 en Santo Domingo, por orden del dictador Trujillo, del dirigente vasco que da nombre al libro. Galíndez también recibiría el Premio Europeo de Literatura en 1992. En 1994, le sería concedido el Premio de la Crítica por El estrangulador, que transcurre en un manicomio penitenciario, donde purga condena el criminal del título, quien mientras recuerda su propia historia lanza una furiosa andanada contra el mundo. Finalmente, en 1995, en reconocimiento a toda su obra es galardonado con el Premio Nacional de las Letras. Los lectores no le podremos agradecer nunca la serie Carvalho. Porque en el caso de Vázquez Montalbán este proceso de escribir borda lo sublime, está en la más absoluta excelencia y quienes toman sus libros poco más pueden hacer que disfrutarlos como se disfruta en verdad cualquier literatura de la buena. Otros auténticos gigantes, como Camilleri o Markaris así lo han hecho y reverencian como debe a su buen hacer literario. 

Pero no se trata sólo de novelas policiacas, no nos engañemos. En esto, Los mares del Sur es un ejemplo esplendoroso. Lo que suele ser habitual en las novelas de “polis y serenos” (resolver un misterio,  o simple acción como en las novelas negras norteamericanas) nunca se da en las novelas de Carvalho. Conserva una cierta forma, claro, pues hay evidentemente un caso que hay que resolver, una investigación, pero en realidad son una sucesión de opiniones en boca de diversos personajes que terminan por describir diversas capas sociales, las de la Barcelona que conoció Vázquez Montalbán. En Los Mares del Sur, quizá la mejor de sus novelas, nos deja ver y oír a un noble escéptico, un policía fascista, un negociante, un taxista, una viuda rica, una joven pasota y pasada, algún obrero, una muchacha militante de izquierdas, etc.

 Sus novelas están llenas de descripciones y discursos, que no son más que una excusa para explicar teorías sociológicas y políticas. Describe la realidad que conoce, pero a base de hacer hablar a diversos personajes con discursos complementarios, irónicos, satíricos, mordaces, que nunca dejan de atraer una sonrisa cómplice o sardónica. Y nunca lejos de múltiples referencias a la gastronomía y el placer de la mesa. Una constante en Carvalho.

 Aquí la novela policíaca ha sido usada como un pretexto, un gancho en el que prácticamente clava el sarcasmo, describe la naturaleza humana más rastrera sin por ello lograr en múltiples ocasiones un cariz poético que sorprende dentro del lodazal que supone la miseria humana de todos estos años en que la pobre Barcelona fue muriendo, y del que las páginas de Carvalho recogen su testigo más hermoso y a la vez más negro. En resumen, ampliamente recomendable casi cualquiera de sus novelas, con preferencia por las iniciales.








martes, 5 de junio de 2012

Links útiles para viajar en tren

Pues eso. 

Para amantes de los trenes en general y de los degustadores de viajes tranquilitos y sin prisas. 

Una buena recopilación de todas las dichosas webs que siempre olvido y debo volver a buscar una y mil veces. 

Quizá a alguien le pueden ser útiles. Al menos si las tengo recopiladas dejaré de usar San Google hasta fundirlo.


http://www.inter-rail.org/

http://www.railfaneurope.net/pix_frameset.html

http://www.cafeytren.com/


viernes, 1 de junio de 2012

Guerra económica?

Bueno. Podría ser. Una guerra diferente con armas de papel (papel moneda). Y en vez de escenarios sanguinarios con cadáveres allá en cualquier parte donde uno pone la vista, víctimas menos muertas, pero con más desesperación en la mirada y menos comida en el vientre. Tiempos raros en que las guerras te quitan el pan no con afán de ganar la guerra, sino sólo buscando ser más ricos que los otros. Sacado de El País:

Claudio Magris (Trieste, 1939) es una potencia intelectual, una inteligencia que comprende literatura, historia y política y "un verdadero europeo", como dijo de él su amigo Jorge Semprún. Ayer llegó a Madrid poco antes de la hora en que debía inaugurar, con un discurso, la Feria del Libro de Madrid que este año tiene a Italia como huésped de honor. Cuando todavía se recuperaba de los estragos del viaje junto a los directivos del Instituto Italiano de Cultura que lo agasajaron, el autor de Danubio glosó los versos que Bertolt Brecht escribió sobre su versión de Antígona, de Sófocles, que fue el tema de su disertación en la fiesta del libro. Dijo Brecht: "Por los sacrificios bárbaros/ de un gris tiempo primordial, la humanidad/ se levantó grande".

Se puede decir ahora de Europa, está en un tiempo gris, ¿es posible que se levante grande? Él cree que los tiempos de Brecht (que también dijo que se podía cantar en los tiempos oscuros) estaban las cosas mucho peor. "Yo no hubiera querido vivir en aquellos tiempos. Estoy contento de vivir ahora. Es evidente que la literatura no es una crónica, pero debe contar los tiempos tristes que estamos pasando, ha de reflejar nuestras preocupaciones. Pero a largo plazo yo no me siento pesimista".

Ha superado Europa muchas barreras. La segunda guerra mundial; la tercera (que ganó el bloque occidental en 1989). Y ahora estamos en la cuarta, dice Magris, "que es una guerra mundial económica" en la que el dólar quiere derribar el euro, "y en la que se juega el predominio económico del mundo". Pero la idea de Europa, que él ha defendido en libros, en declaraciones, en conferencias, y hasta caminando para deshacer fronteras, se diluye, como si tuviera un gusano dentro que se la come. "Y sólo se levantará y se hará grande si se convierte Europa en unos verdaderos Estados Unidos de Europa, se acaba con la unanimidad, que no es un proceso democrático, se proyecta una auténtica soberanía y se ocupa de todos los problemas de los países desde una sola perspectiva, la perspectiva europea".

La crisis económica lo ha desorientado, "pero como a cualquier ciudadano", y como cualquier ciudadano del común "yo no me siento un individuo especializado capaz de lanzar juicios indecorosos sobre lo que sucede. No entiendo la situación de Europa, no la conozco. Sé, por lo que ha pasado en Italia, que las viejas formas políticas están en crisis y que se ha creado un clima inquietante en las instituciones europeas".

Le inquieta a Magris cómo se está resquebrajando el sistema tradicional y siente "como si se estuviera acabando una época". Pero se resiste a hablar de ello como un experto. "Los cirujanos se dedican a intervenir a los enfermos que necesitan ser operados, y saben de ello. Si un cirujano se pone a contar historia de la medicina es posible que el enfermo no resista… Y lo mismo pasa con las ideas que estoy diciendo: soy un hombre que hace historia, no entiendo de veras qué debe hacerse".

Pero es optimista a largo plazo. ¿Y con respecto a la cultura del libro? Está aquí en una feria que lo celebra. ¿Comparte la inquietud de Mario Vargas Llosa sobre la banalización de la cultura escrita y de la cultura en general? "Creo que el criterio de evaluación cultural ha cambiado. Nadie pensaba que un día se iba a equiparar cantidad con valores, y eso lo está poniendo en pie lo que yo llamo ´la lumpenbourgeoisie`…, que no es sino una burguesía de las formas y que ha decidido que mucho es igual a interesante. Pero no, no estoy preocupado por la cultura, y no estoy tampoco preocupado por la cultura del libro. Y sobre todo, no tengo nostalgia del pasado. ¡Nada de nostalgia del pasado!"

jueves, 24 de mayo de 2012

El monasterio de Melk


Tipografía de la abadía en 1672, antes de su restauración barroca. Curioso hallazgo en la wiki esa.

jueves, 26 de abril de 2012

Parasomnias

Las parasomnias comprenden algunos de los más extraños de todos los trastornos de la conducta. Etimológicamente significa “lo próximo al sueño” y son trastornos caracterizados por comportamientos o fenómenos fisiológicos anormales que tienen lugar coincidiendo con el sueño. 

Las parasomnias no implican una anormalidad de los mecanismos que rigen el ritmo circadiano ni de los horarios de sueño y despertar. En realidad, las parasomnias representan la activación de sistemas fisiológicos en momentos inapropiados del ciclo sueño-vigilia. En concreto, estos trastornos conllevan la activación del sistema nervioso vegetativo, del sistema motor o de los procesos cognoscitivos durante el sueño o las transiciones sueño-vigilia. Generalmente se dividen entre las originadas en el sueño REM (Pesadillas, Trastorno de conducta sueño REM) y las que se originan en el NoREM (Sonambulismo, terror nocturno, trastorno de la ingesta y despertares confusionales). 

Las parasomnias NoREM se fundamentan en el concepto que el despertar del sueño no es un fenómeno de todo o nada, sino un continuum de vigilia, juicio y control de conducta. Ocurre que pueden darse alteraciones en la conducta o del afecto parcialmente divorciados de la conciencia completa como del despertar. Estas conductas suelen ser motoras (caminar, comer, actos sexuales) o emocionales (ira, miedo, excitación sexual) que se dan con actividad mental incompleta. Suelen ser breves, desaparecer con la edad adulta (en su mayor parte), cursan con amnesia y por lo general darse en las primeras horas del sueño. 

Despertar confusional 

Son conductas motoras simples y breves con habla poco clara, automatismos y cierta desconexión del entorno. Los pacientes suelen sentarse en la cama con articulación dificultosa y con una amnesia de lo sucedido tan grande que sin el testimonio de sus parejas pasan inadvertidas. Por lo general son inofensivas y desaparecen al pasar a la edad adulta, aunque en individuos predispuestos pueden aparecer ante deprivación de sueño, uso de algunos fármacos o estrés. 

Una variante es la “borrachera de sueño”, y más recientemente se han descrito conductas sexuales anormales (Sexomnia) como otra variante algo más problemática. En este último caso los pacientes desconocen una actividad sexual diferente de la habitual (según los testigos) con consciencia limitada, falta de respuesta al entorno y amnesia de cuanto ha acontecido. 

Sonambulismo 

Es algo similar a los despertares confusionales, por darse en las primeras horas de sueño, en la que el paciente presenta episodios repetidos de comportamientos motores complejos que se inician durante el sueño. El paciente en general se levanta de la cama y empieza a andar. A veces, puede salir de casa. Los episodios de sonambulismo suceden durante las fases de sueño con actividad EEG lenta y, por tanto, suelen aparecer en el primer tercio de la noche. Durante estos episodios, el individuo presenta una disminución del estado vigil y de la reactividad a los estímulos, mirada fija y perdida, y una ausencia relativa de respuesta al diálogo o a los esfuerzos que emprenden los demás para despertarlo. Si lo hacen, el paciente responde de forma incompleta. Parte del dicho popular de que es peligroso despertar a un sonámbulo deriva de esta falta de un despertar claro, y a que luego aparece un período de confusión en el que pueden ser violentos y tardan mucho más en recuperarse. Si se les deja solos, se vuelven a dormir, a veces en sitios extraños. No es raro que a la mañana siguiente el individuo se despierte en otros lugares o encuentre pruebas de haber llevado a cabo algunas actividades durante la noche, aunque de todas formas la amnesia preside el recuerdo de estos acontecimientos. 

Su diagnóstico en un laboratorio de sueño suele ser difícil. Y frustrante. Incluso quienes presentan episodios diarios es raro que los repitan con supervisión externa. Su relación con otros trastornos psiquiátricos es controvertida. En la infancia parece casi claro que no hay relación aunque la presencia de otros trastornos puede favorecer su persistencia en la edad adulta. 

El sonambulismo incide por igual en varones y mujeres. La máxima prevalencia se sitúa alrededor de los 12 años. Es raro que estos episodios ocurran por primera vez en la edad adulta. 

El sonambulismo tiene una incidencia familiar. Hasta el 80 % de los individuos sonámbulos presenta antecedentes familiares de sonambulismo o terrores nocturnos, y aproximadamente el 10-20 % de los sonámbulos tiene algún pariente de primer grado con sonambulismo. El riesgo de sufrir este trastorno aumenta todavía más, llega a afectar al 60 % de la descendencia cuando ambos padres tienen antecedentes de haberlo padecido. Se ha sugerido una transmisión de tipo genético, aunque todavía no se conoce el mecanismo exacto de esta transmisión.  

Terrores nocturnos 

Tienen algunas características que los asemejan al sonambulismo pero con una actividad motora mucho más intensa, y con expresión afectiva: Despertares bruscos que suelen estar precedidos por gritos o lloros de angustia. De hecho, se considera que sonambulismo y terrores nocturnos son conductas relacionadas. Aparecen durante el primer tercio del sueño y duran unos 10 minutos. En niños, se preceden de un grito agudo, con miedo extremo evidente y llanto. Quienes les observan, ven manifestaciones comportamentales de miedo intenso mostrando una expresión facial de terror y signos vegetativos de intensa ansiedad como taquicardia, taquipnea, enrojecimiento, sudoración, dilatación pupilar, aumento del tono muscular, y es muy difícil despertar o calmar al individuo. De todas formas, si éste consigue despertarse, no recuerda nada del contenido del terror o bien sólo imágenes fragmentadas y aisladas. 

En adultos, el miedo puede asociarse a algún peligro o amenaza, por lo que se suele recomendar despertarles con suavidad (pueden presentar reacciones de defensa). Al levantarse por la mañana, es típica la amnesia sobre lo acontecido durante la noche. 

Hay varios trastornos que pueden dar manifestaciones clínicas similares, como crisis de angustia, epilepsia del lóbulo frontal, delirium, episodios disociativos y trastorno de conducta del sueño REM. La polisomnografía aquí resulta muy útil para elaborar un buen diagnóstico diferencial.  

Trastorno alimentario relacionado con el sueño 

Es un trastorno que sólo recientemente ha llamado la atención de los facultativos. Combina características de un trastorno de sueño (sonambulismo) con las de un trastorno alimentario por atracones. La conducta alterada lleva al paciente a despertares repetitivos que se siguen de una ingesta compulsiva copiosa. El paciente relata no haber sentido hambre y suele curiosamente escoger alimentos ricos en hidratos de carbono que no comería durante el día, en vigilia. El recuerdo existe, aunque es deficiente y típicamente explican que estaban medio dormidos. Por lo general, suelen avergonzarse de lo ocurrido y alteran su ingesta por el día a modo de compensación. 

Es mucho más común en mujeres, hasta 4 veces más, y con mayor frecuencia al inicio de la edad adulta. Parece ser un trastorno crónico, pero los datos son insuficientes y puede tratarse de un sesgo, pues tardan muchos años en buscar atención médica por estos episodios. En algunas ocasiones se ha demostrado que el tratamiento con benzodiacepinas puede desencadenar ataques de este tipo. 

Pesadillas 

Trastorno muy conocido por el público en general, ya que “todo el mundo” ha tenido en alguna ocasión un sueño de contenido desagradable o terrorífico. Pero para poder decir que es un trastorno hace falta que se cumpla algún criterio de gravedad: La característica esencial de este trastorno es la aparición repetida de sueños terroríficos que despiertan al individuo, pasando éste a un estado totalmente vigil. La emoción dominante suele ser el miedo, aunque también ira, tristeza o vergüenza. Los individuos con este trastorno son capaces de describir la secuencia del sueño con detalle; a veces relatan haber tenido múltiples pesadillas en una misma noche, a menudo centradas en un tema recurrente. 

Pueden darse en cualquier momento de la noche pero son más frecuentes hacia el tercio final de la noche. A diferencia de los errores nocturnos, que pueden ser similares, es difícil volverse a dormir, y como se recuerdan con bastante claridad, con el tiempo se desarrolla un lógico miedo a soñar (y a dormir), con posteriores dificultades para la concentración, depresión, ansiedad o irritabilidad. En estos individuos son frecuentes los síntomas de depresión o ansiedad que no reúnen los criterios diagnósticos de un trastorno específico. 

Debido a la pérdida de tono muscular característica del sueño REM, es raro que aparezcan movimientos corporales o vocalizaciones. Las palabras, gritos o sacudidas suelen ser un fenómeno de breve duración que anuncia el final de la pesadilla y son más característicos de las pesadillas que acompañan al trastorno por estrés postraumático, ya que éstas tienen lugar en el sueño NREM. 

Trastorno conducta sueño REM

Es este un trastorno en el que se altera uno de los axiomas de un sueño “normal”: La parálisis de la musculatura cuando se entra en fase REM. Estos pacientes no están paralizados cuando entran en fase REM, por lo que presentan episodios de actividad motora vigorosa y a menudo violenta durante el sueño. De forma típica, tienen sueños agitados en los que corren algún peligro, y reaccionan, en el sueño, peleando o huyendo. Y esta conducta, normal en la situación onírica, se traduce en la realidad: Puede autolesionarse o dañar a otros dentro de la violencia de sus conductas. Su conducta es consistente con el comportamiento agresivo, sólo que no debería poderse traducir. El resultado es la aparición de una serie de actividades motoras complejas (agitación de brazos, puñetazos, patadas, saltos o caídas fuera de la cama,......) que conllevan un claro peligro, tanto para el que las realiza como para el compañero/a de cama. De hecho, suele darse que la consulta al médico es a petición de su pareja. 

El contenido más habitual de los ensueños que se asocian a este trastorno de conducta del sueño REM son aquellos en los que el sujeto intenta defenderse del ataque de otras personas o animales, aunque también pueden asociarse a ensueños de aventuras, de deportes,….etc. 

En aproximadamente la mitad de los casos el trastorno es idiopático y en el resto se asocia a diversas condiciones especialmente enfermedad de o atrofia multisitémica, y sueño precede a la clínica de la enfermedad una media de 3-4 años. También puede aparecer en pacientes con historia de abuso de alcohol, y en la mayoría de ellos mientras continúan consumiendo. Un factor a explorar siempre es el uso de fármacos que afectan al sueño REM, típico de muchos antidepresivos. Suele tener un tratamiento sencillo con benzodiacepinas, sobretodo con clonazepam, y es muy importante no perder de vista al paciente, pues a veces suele ser el primer paso en la aparición de una demencia.

Biblioteca de Umberto Eco

Se podrá disfrutar en Bolonia. Al parecer estimó que podía ser difrutada así durante los próximos 90 años. Es su biblioteca personal, que te...