miércoles, 11 de agosto de 2010

Tomar las de Villadiego


Frase hecha conocida y de muchas y variadas opiniones acerca de su origen. De hecho, no quiero disertar acerca de este, ya que autoridades hay que lo pueden hacer mejor que yo, sino que quiero únicamente poner aqui un poema que no quiero olvidar que trata sobre el origen de esta expresión. Este poema está en una lápida en el ayuntamiento de Villadiego (no podía ser de otra manera) y le guardo cierto cariño por habérmelo aprendido de memoria de niño en alguna de mis mil pedaleadas por la zona. Como otros poemas de por aquel entonces los he perdido, no quiero al menos olvidarme de esta lápida:

San Pedro en una estancia de la cárcel con el soldado “Villadiego”, y en medio de la misma, un ángel indicando con su mano izquierda a San Pedro que salga de la estancia en modo apresurado, por lo que sin darse cuenta, y en vez de tomar las suyas, toma las calzas del mencionado soldado “Villadiego”.


Villadiego era un soldado

que a San Pedro, en ocasión

de estar en dura prisión,

nunca le falto del lado.

Vino el espíritu alado,

y, lleno de vivo fuego,

le dice a Pedro: - Sal luego,

toma las calzas, no arguyas -.

Pedro, por tomar las suyas,

tomó las de Villadiego.


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