miércoles, 22 de abril de 2009

Viajar despacio. Slow travel


Se ha ido imponiendo durante los últimos tiempos el concepto de la rápida recompensa: Comida rápida, placer rápido y sin responsabilidades, maneras de hacer en las que se ha de vivir rápido e intenso, y morir joven para dejar a la posteridad un bonito cadáver. Siempre se ha de vivir la recompensa cuanto antes, no demorar nada y, desde luego, no esforzarse por nada, porque lo que no puede tenerse enseguida no vale la pena.

Así, si no publicas tu primer disco antes de los 18 eres poco menos que un desgraciado que no lograrás nada en el mundillo musical. Si no te dan un trabajo con horario libre y un sueldazo de miedo aún casi sin acabar la universidad, pues es porque no vales un pimiento. Si eres deportista, con la pubertad aún inconclusa has de figurar en las listas de los más determinantes, más guapos y mejor pagados. Y así hasta la saciedad. No me extenderé porque puedo continuar ad infinitum.

¿Por qué estoy diciendo todo esto? La respuesta es sencilla. Porque estamos hartos de este concepto de vida tan absurdo de hacer de la prisa un fin en sí mismo. Porque este concepto es falso. Al hacerlo todo tan rápido se excluye el tiempo necesario para elaborar el propio placer de la actividad realizada. Y por eso resultamos Boecius y yo unos precursores sin saberlo de un concepto que se esta empezando a desarrollar: El vivir despacio. Hace ya tiempo que se está comenzando a crear vamos a llamarle el estilo de comer despacio o slow food, no sólo por el hecho de estar mucho tiempo comiendo, ya sano de por si, sino que propone utilizar el tiempo necesario para disfrutar, paladear, saborear lo que se come, y también para disfrutar de la compañía, la conversación de aquel que te pueda estar acompañando en un hecho tan importante en nuestras vidas como es la comida. Si somos precursores no es por el hecho de comer despacio sino porque ya hace tiempo que decidimos viajar despacio. Para nosotros ha dejado de ser importante el llegar rápido al destino, ir lo más lejos posible o visitar tantos lugares como sea posible en el menor tiempo. Creemos que lo importante es el hecho de viajar en si mismo.

Se cree que un viaje se inicia una vez llegado al destino. Por eso la gente tiende a utilizar medios de transporte muy rápidos que minimizan el tiempo de llegada y consideran una perdida de tiempo desagradable este periodo. Por lo contrario, nosotros creemos que el viaje se inicia antes de partir, leyendo sobre el lugar, aprendiendo algunas frases de su idioma y empapándote de su gastronomía, cultura, historia…y que el tiempo que se invierte en llegar es igual de importante, forma parte de tu viaje y no tiene porqué ser desagradable. Se puede además disfrutar del paisaje y de sus graduales cambios que se suceden hasta llegar a destino, conversar con gente, leer, dormir, descansar….

En un afán de llegar lo más lejos posible en el mínimo tiempo se ha impuesto además el uso de un medio de transporte, el avión, que no por ser rápido consideramos útil para viajar. Para nosotros no es así, los aeropuertos están lejos del centro de las ciudades con lo cual para llegar a coger tu vuelo de “sólo” x horas te has de desplazar hasta allí, hacer luego una cola infinita delante de un mostrador para poder facturar las maletas (si las llevas, claro, cosa que no aconsejamos). Seguidamente, te diriges a la entrada de la zona vamos a llamarle de tortura y vejación humana, que si ahora pasar por el escáner, que si ahora quitarte los zapatos y cuídate de que no te suene más el arco detector porque puedes acabar en paños menores. Una vez superada la divertida gincana por el aeropuerto ya estás preparado para coger el avión rezando por que por una maldita vez salga de verdad a la hora programada, y con todo eso al “rápido” viaje debemos añadirle unas horas más de trámites varios a cual más desagradable. Si hubiésemos optado por un medio de transporte más lento en todas esas horas habríamos leído, no nos habríamos exasperado ante las largas colas y las distintas pruebas de una gincana inhumana,…habríamos disfrutado del paisaje, de la lectura, de nuestros compañeros de viaje…en fin habríamos disfrutado de todo ese tiempo.

El viajar lentamente parece estar en contradicción con la moda impuesta en los últimos tiempos en la que parece que si no viajas a las antípodas no estás viajando. Se cree que por ir más lejos viajas más y mejor. Craso error, creemos Boecius y yo. La experiencia nos ha enseñado que un pequeño viaje a una zona cercana a donde vives habitualmente puede ser tan emocionante como el viaje más lejano que te puedas imaginar al principio, sólo depende de ti. Muchas veces la gente no se plantea ni tan siquiera qué va a ver. Sólo se preocupa de que sea lejos, de comprar los billetes y saber donde tiene el hotel. Más o menos el común de la plebe para aquí. Y al llegar a destino el objetivo es recopilar una gran colección de fotos, a menudo de dudoso gusto, eso si , para luego al volver ir enseñándolas sin saber muy bien que explicar. Este tipo de viaje suele incluir el deber de visitar TODOS los sitios posibles de forma rápida a poder ser con un guía o una guía auditiva. Este afán por las visitas puede acabar provocando tal estrés que puede convertir el deseado placer por viajar en la indeseable obligación de visitar. Otro grave error porque con tanta visita, y con las prisas que le acompañan, acabas no disfrutando de las cosas que te realmente te apetecen ver.

Para finalizar, un pequeño ejemplo de viajar lentamente. Boecius y yo nos decidimos junto a Barnabás y un par de amigos más a visitar la zona del Priorat (Catalunya), muy cercana a la zona donde vivimos. Sin embargo, resultó ser un viaje fantástico. En esto va parejo que podemos decidir en cada instante que es lo que queremos ver. La idea inicial era hacer una pequeña excursión a pie y complementarla con unas visitas a distintas bodegas. Pero la pequeña excursión a pié resultó ser tan bella y espectacular que en pro de nuestro disfrute visual cambiamos nuestros planes. Esto no resultó ser frustrante como se podría pensar sino más bien un acierto y fuente de placer. Ni llegamos rápido al destino porque nos paramos donde quisimos, ni fuimos lejos, ni visitamos el máximo número de sitios posibles, pero sí que es uno de aquellos viajes que aprendes y te apetece recordar.

martes, 21 de abril de 2009

Escolástica

La costumbre hace años era llamar escolástica a la filosofía y la teología de la Edad Media, y se separaba en escolástica temprana (1100 a 1200), alta escolástica (1200 a 1300) y escolástica tardía (1300 a 1450). Este concepto no es correcto. hoy día Escolástica alude al aspecto metodológico-formal específico de la ciencia medieval. Proviene el término de "schola" (escuela), en alusión al método allí empleado.

En la escolástica como método se materializa una triple exigencia de la especulación medieval:

1. La importancia dada a la tradición y la autoridad. Se parte de la convicción de que quien pretenda ejercer seriamente una ciencia debe apropiarse primero de los conocimientos del pasado. Y estudiar sus textos, los puentes hacia el pasado con la dignidad de la auctoritas.

2. Una consciencia de que el verdadero conocimiento sólo puede adquirirse a través de la razón en su más estricto sentido. La ratio es la entidad crítica diferenciadora y decisiva, y posee por ello una importancia creciente. Este elemento es el más característico y novedoso del sistema de pensamiento medieval.

3. Y al lado de la especulación crítica y de la recepción figura la labor de mediación, de transmisión del saber.

Así, los elemntos fundamentales del método escolástico medieval son el interés por el pasado, el estudio crítico, la elaboración sistemática y su transmisión a través de la docencia. Y a partir de aquí, se suceden los diferentes géneros literarios. Los comentarios durante la lectio suponen el principio del proceso de aprendizaje. El análisis racional se lleva a cabo en la quaestio disputata, una condensación de las labores metódicas, didáctica científica y disciplina mental. Las grandes summas del siglo XIII constituyen el punto final de esta evolución.

El rasgo más específico de la escolástica se pone de manifiesto en la estructura formal de una quaestio. Tras la exposición del tema en forma de dubitatio se incorpora a la argumentación las razones en pro y en contra del saber del pasado. En la respuesta (corpus articuli: Respondeo dicendum) el maestro profundiza en el tema planteado y argumenta su propia solución, la determinatio. A continuación, manifiesta su posición respecto a los distintos argumentos que han sido presentados al principio.

A Pedro Lombardo le corresponde uan singular importancia para llegar a una sistematización en sus Libri quattuor sententiarum. En las disputas de las distintas escuelas se eligió esta obra como texto básico de la formación teológica, y ello tan sólo por su objetividad (puesto que carece de toda originalidad). Hasta finales del siglo XVI quien quisiera graduarse en teología tenía que estudiar las Sentencias durante 2 años, y así surgieron los comentarios a las Sentencias, que por lo general eran la primera obra científica importante de todo autor.

sábado, 18 de abril de 2009

Las artes liberales


Entre los factores que contribuyeron a la formación de la ciencia en la Edad Media destacan las Artes Liberales. Al principio de esta era, el impulso de la cultura estaba destinado a elaborar el material proveniente del pasado clásico y su adaptación a la nueva ideología del cristianismo. Las septem artes liberales constituyen un sistema educativo cuyas raíces se remontan hasta los sofistas del siglo IV a.C. Este sistema, en la antigüedad tardía, se aceptaba como canon de la enseñanza. Con la autoridad de Agustín, que pretendió realizar una obra equivalente, este sistema se aceptó en el seno del cristianismo. Posteriormente, la traducción de Boecio acabaría de desarrollarlo.

Las disciplinas de las artes liberales son:
  1. Gramática.
  2. Retórica.
  3. Dialéctica.
  4. Aritmética.
  5. Geometría.
  6. Música.
  7. Astronomía.
Las 3 primeras constituyen el Trivium, y las 4 siguientes el Quadrivium.

Poco a poco, el intenso estudio de las artes por separado trajo aparejado una cierta independencia de cada una. Y de las fuentes árabes se introdujo un nuevo material en las disciplinas individuales con notorias transformaciones de lo conocido hasta el momento, especialmente en el quadrivium con el cálculo elaborado copn cifras arábigas. También comienzan a separase las propias subdisciplinas, como medicina, óptica, mecánica, técnica y otras.

En las universidades, la de artes era una de las 4 facultades (junto a las de teología, jurisprudencia y medicina). Las ares mantuvieron su función de formación básica para todas las disciplinas científicas.

martes, 14 de abril de 2009

Filón de Alejandría


La última gran influencia sobre el cristianismo primitivo fue este filósofo nacido en Alejandría (hacia 13 a.C.) Esta era una gran ciudad, confluencia de gentes de toda la oiukumene y donde se podían escuchar a representantes de las corrientes espirituales de toda la antigüedad tardía. Estas corrientes acabaron por influirse unas en otras, y al amparo de la mayor biblioteca del mundo antiguo, se tradujeron al griego los libros del Antiguo Testamento. Este hecho es de gran importancia para constatar la helenización del judaísmo de la diáspora en una traducción que conocemos como Septuaginta. Por esta vía llegó a occidente el monoteísmo judío. Filón era judío, formado en las tradiciones hebreas y griegas y con buena relación con la familia de Herodes, hasta el punto que negoció con Calígula el estatuto especial de los judíos en el Imperio Romano.

La principal obra de Filón es un dilatado comentario al Génesis, la Apologia pro iudaeis y los tratados De vita contemplativa y De aeternitate mundi. Filón quería acercar y hacer comprensible el judaismo a sus colegas paganos, demostrar que el Pentateuco era ccmprensible con la razón que tanto estimaba la filosofía. Partía de la convicción de que Platón ya conocía el Antiguo Testamento, idea no original suya y ya antes sostenida por Aristófolo.

Lo que se impone es sobretodo el monoteísmo del Antiguo Testamento: Dios es trascendente y por encima del mundo y de los hombres, un ser puro e inefable. El mundo perceptible por el espíritu (kosmos noetos) y el hombre celestial (anthropos ouranios) son concebidos como una primera imagen de Dios en el sentido platónico. La potencia a que obedece este mundo espiritual es el logos, instrumento de la creación de Dios. Su imagen, y con ello imagen en segundo grado de Dios, es el cosmos perceptible por los sentidos (kosmos aisthetos) o bien el hombre terrenal. el logos sería coo un segundo Dios (ignoro cómo hacemos esto compatible con el monoteísmo...) y hace la analogía del hijo mayor y menor de Dios con el mundo espiritual y el mundo sensible. Filón no ligra una síntesis, y las contradicciones resultan imposibles de evitar.

Con mayor ahínco aún opone al panteísmo que el mundo ha sido creado pero a partir de una materia (hyle) eterna e increada. Y como no es posible que Dios entre en contacto con la materia, que es morada del mal, la creación ha de tener lugar por medio de entes intermediarios. Dios obra por medio de fuerzas (logoi), ideas que están en la mente divina y que sólo por obstrucción se distinguen de Dios mismo, pero como hipóstasis se definen como diferenciadas de él y relacionadas con espíritus, demonios, ángeles... Un elemento bíblico es que las ideas, como mediadores de la acción creadora de dios, nos remiten no sólo a lo Universal sino también al género y a la especie, y al propio individuo. El hombre lo concibe como un espíritu caído desde el más allá que ha debido incorporarse a la temporalidad y hundirse en la tierra como castigo. Ser hombre supone ser pecador, y Filón hace hincapié en la providencia de Dios y en la libertad de la voluntad humana: Los mandamientos son preceptos justos que exigen una elección entre el bien y el mal.

La mística occidental le debe mucho, especialmente s asus ideas sobre Dios como objeto de supremo de introspección, sobre oscuridad divina y la vía ascendente del alma hacia Él, como grado supremo de la iluminación. Su especulación en torno al logos vino a reforzar la idea de una afinidad esencial entre la religión revelada y la filosofía griega que después aprovechará la patrística.

Influencias en el cristianismo primitivo


Sobre las ruinas de la antigüedad se contruyó el pensamiento doctrinal cristiano, pero de entre todo el conocimiento que pudieron conservar, a modo de retales, concedieron especial importancia a premisas e interpretaciones religiosas.

Así, una filosofía popular, el estoicismo tardío a través de Séneca y Epicteto, proyectó su influencia especialmente en cuanto se refiere a la ética. Esta ética marcaría durante los primeros siglos la espiritualidad y la ascética cristianas, sobretodo la monástica. Pero la concepción estoica de Dios y del hombre resultan un tanto incompatibles con el cristianismo, pues Dios, el alma del mundo, la razón y la naturaleza resultan idénticos. Y la doctrina del derecho natural no puede corresponder a la orientación básica del ethos cristiano. El ideal de existencia humana lo encarna el sabio que vive en armonía con la naturaleza, que se deja conducir únicamente por el alma racional y que domina sus impulsos y pasiones. Si el cuerpo es la morada de las pasiones, de aquí deriva el concepto negativo que se tiene de este. Y este desprecio del cuerpo y del mundo influye en la antropología cristiana.

También el gnosticismo tuvo su influencia. Es una compleja doctrina con su auge en el siglo II d.C. con elementos de religiones griegas y orientales, judeocristianas y resonancias de modelos filosóficos de pensamiento. Se ocupa de la situación concreta del hombre en el mundo, del problema del mal y de la liberación del hombre de esta situación negativa. Como rasgo fundamental, hay un radical dualismo: La realidad concreta y material del mundo pertenece al mal, y opuesto a este se encuentra el Dios verdadero, ignoto y trascendente, entendido como el demiurgo (creador) de este mundo. Así, el hombre es, conforme a su verdadera esencia, semejante a lo divino, una centella de la luz divina cautiva en un cuerpo material. Los poderes hostiles tratan de que el hombre se mantenga en la ignorancia de su origen divino. La vía de la liberación es la Gnosis, la comprensión de la verdadera naturaleza del hombre. Gracias a este saber, se libera el alma espiritual d elas ataduras negativas de la materia y se une a Dios en lo divino. influyendo al cristianismo primitivo, se equipara a Cristo como el redentor, ya que Él conduce a este saber.

También el maniqueísmo tuvo su influencia. Manes o Mani (216-276) creció en Babilonia dentro de una secta baptista de la que se distanció tras experimentar 3 visiones. Viajó a la India y luego a Persia a predicar su religión, aunque tras muchos años de prédica, a instancias de la casta sacerdotal persa, fue arrestado y ejecutado. Pronto sus preceptos se exendieron y llegaría a alcanzar el grado de religión de estado en un reino turco (Uigures). Tras una existencia de casi un milenio comienza a decaer y prácticamente desaparece de la historia desde 814 d.C. Su doctrina divide a la historia en 3 partes:
  1. Un primer período en que se encontraban separadas la luz de las tinieblas.
  2. Un período medio, el presente, con la confusión de ambas.
  3. Período futuro con la desaparición de la confusión.
Los acontecimientos importantes (cosmogénesis, historia del mundo y su fin) tienen lugar en el período medio. La luz y las tinieblas luchan y Dios hace intervenir a su hijo, el primer hombre. Este se precipita vencido en el infierno y los elementos de la luz son devorados por los arcontes y demonios de las tinieblas. Es decir, se produce una confusión del alma divina y la materia diabólica. Interviene entonces el espíritu de la luz, que libera al hombre y crea el cosmos visible. Los arcontes son castigados y quedan en el firmamento formando el Sol, la Luna, las estrellas y la Tierra. Para confundir aún más, 2 demonios forman a Adán y Eva y los tientan para que se reproduzcan y perdure el cautiverio de las almas luminosas en las tinieblas del cuerpo. Muchas veces tuvieron los hombres noticias de volver a la luz con profetas como Set, Moisés, Zaratustra, Buda y Jesús, hasta Manes. El objetivo es poner fin a la confusión de la luz con la materia a través de varios grados:
  1. Los perfectos viven en abstinencia sexual, ayuno riguroso y pobreza. llegan directamente al cielo.
  2. Los auditores se han impuesto sólo 10 mandamientos y han de pasar por varias reencarnaciones antes de alcanzar la perfección.
Si tenemos en cuenta que Agustín de Tagaste (San Agustín) fue maniqueo antes de su conversión puede uno percatarse de cuánta influencia tuvo esta secta gnóstica. En fin, influencias. Uno siempre puede encontrar de dónde vienen las doctrinas que le hacen aprender como originales.

sábado, 11 de abril de 2009

Sacra di San Michele



Un lugar para visitar en alguna ocasión. Se encuentra en el Piemonte, no lemasiado lejos de Alessandría, y es el lugar donde el Maestro se inspiró para recrear su abadía en "El Nombre de la Rosa".

Per a Shirubia



Després de deixar de ploure hem pogut gaudir d'un petit trajecte en bicicleta que ens ha portat als peus dels Vilars, un poblat íber situat a la vila d'Arbeca. És un dels llocs amb més encant de la zona i veure'l sorgir de la terra doncs m'ha acompanyat en moltes etapes de la vida. Des de les primeres vivendes i els primers fragments de muralla amb el camp fris davant dins a les últimes descobertes tant ben explicades per l'equip d'arqueòlegs.
Es com si quan arribes allí el temps s'aturés de cop.....

martes, 7 de abril de 2009

Dos personajes interesantes: Roger Bacon


Roger Bacon (1219-1294)

El Doctor Mirabilis es una de las figuras más originales de toda la historia de la filosofía.. Natural de Ilchester, en Dorsetshire, estudió en Oxford con el maestro Grosseteste, a quien profesaba profunda veneración. En 1240 viajó a París donde conoció a Alejandro de Hales y a Alberto Magno, a quienes consideraba ignorantes por no conocer una palabra de matemáticas ni de óptica. A Alberto Magno y Tomás de Aquino los llama “chiquillos” que enseñan antes de haber aprendido. Tomás escribe gruesos libros sobre Aristóteles sin conocer el griego. Bacon no puede apreciar a estos escritores de “Summas” parisinos que componen mamotretos “más pesados que un caballo”, se pierden en vanas especulaciones y disputas y pasan de largo por las ciencias profanas. Regresó a Oxford en 1250 y entró en la orden franciscana, aunque sin ordenarse sacerdote. En París había conocido al alquimista Pedro de Maricourt, y desde entonces sentía debilidad por la alquimia, la astrología y la magia. Quería producir oro y hallar un medio que prolongase la vida, pero en esa época este era el mejor camino para hacerse sospechoso de hechicería y herejía, así que Buenaventura, general de la orden, le prohibió escribir. Por fortuna, el legado pontificio Guy de Foulques le invitó por mandato de Clemente IV, un Papa más bien benévolo, a que escribiera su filosofía, y compuso el Opus Maius, el Opus Minus y el Opus Tertium. En 1271 atacó en el Compendium studii philosophiae a toda la Iglesia cristiana hasta sus más altos grados de jerarquía: “La Santa Sede es víctima de los engaños y embustes de hombres inicuos. La soberbia impera, la concupiscencia se sienta en el trono, la envidia lo roe todo. Toda la curia está deshonrada por la disolución y la glotonería domina por doquier. La clerecía toda mira sólo al placer, a la soberbia y a la avaricia. Nuestra ignorancia tiene su raíz en que nuestra moral es peor que la de los gentiles”. El libro, obviamente, fue condenado en 1278 por el general de la orden (le iba la supervivencia de la orden en esto…) y Bacon fue condenado a la cárcel, de la que no salió hasta 1292, poco antes de morir.

Estaca de él la ciencia de la naturaleza. Para esta, Bacon depende de Aristóteles, pero mucho más de Avicena, Alfarabi y Albumazar. Como Grosseteste ve en las matemáticas la ciencia fundamental: el que no la entiende, no entiende filosofía ni se percata siquiera de su propia ignorancia. Sólo por la matemática entendemos la óptica (perspectiva), y la recta explicación de la naturaleza sólo puede ser matemática. Sólo hay una prueba que convence: La experiencia, y la ciencia de la naturaleza es en su totalidad ciencia de la experiencia. Así, se entiende que Bacon no muestre respeto alguno por la ciencia de los parisinos: “Los universales no son más que la igualdad específica de distintos individuos. Por eso un solo individuo tiene más realidad que todos los universales juntos”. La experiencia pide el experimento, y así inventa el cristal de aumento, la teoría del arco iris y el recto cálculo de la magnitud del sol y la luna. Barrunta inventos como la pólvora, naves sin remos, coches sin caballos, aviones, grúas, aparatos de inmersión, etc., aunque muchos de sus inventos son irrealizables. Impulsa lo práctico y sólo aprecia el saber en cuanto a fundamento para hechos útiles. Por eso, la ética, que guía inmediatamente la acción, es para él la “señora sobre todas las ramas de la filosofía”.

Dos personajes interesantes: Boecio


Anicio Manlio Torcuato Severino Boecio nació en Roma de la noble estirpe romana de los Anicios. Estudió en Roma y posiblemente en Atenas (o quizá en Alejandría), pero no se dedicó sólo a la filosofía. Reconocido como sabio para sus contemporáneos, el rey Teodorico lo llamó para tareas políticas ejerciendo de cónsul. Más adelante defendería al senador Albino de forma tan vehemente que fue encarcelado en Pavía, y posteriormente ejecutado. Durante su estancia en la cárcel la tradición nos dice que escribió su famosa obra De consolatione philosophiae (sobre el consuelo de la filosofía), que fue uno de los más leídos y no faltaba en ninguna biblioteca monacal. A Boecio se lo tiene por el último romano y el primer escolástico, gozando de gran autoridad.

Ha legado a la Edad Media una cantidad considerable de ideas y problemas. Se había impuesto la tarea de hacer familiares a su época las obras de Platón y Aristóteles, sin dejar de lado tampoco la stoa. Su mérito histórico consiste en haber transmitido a la escolástica una porción de conceptos y términos fundamentales de la lógica y metafísica aristotélicas: actus, potentia, species, principium, universale, accidens, contingens, subiectum, etc. Es el maestro obligado de lógica (dialéctica). Pero también transmitió un gran número de conceptos y teorías platónicas, como los conceptos de Dios, felicidad, participación y su peculiar interpretación del universal. De consolatione viene a ser una especie de reproducción del Timeo de Platón.

También encuentra su cauce en él una buena cantidad de material estoico como el concepto de naturaleza, de ley natural, de serie casual. Contribuirá a que la posteridad se acostumbre a ver en primera línea el campo propio de la realidad en el mundo externo corpóreo.

El Universal: Con Boecio aparece este tema de importancia capital en la Edad Media. El problema estriba en el propio término de universal: ¿Significa “hombre” una cosa real, o sólo es una ficción de nuestro espíritu a la que no corresponde nada en las cosas reales? Boecio responde con su teoría de la abstracción. Con hombre no significamos una cosa, pues esta sería necesariamente una cosa particular y no podría predicarse de muchos. Tampoco significamos un nada, pues de la nada no podemos pensar nada. El sentido nos ofrece lo incorpóreo mezclado con lo corpóreo, pero nuestro espíritu puede abstraer lo incorpóreo y contemplar la mera naturaleza de la cosa. Esta naturaleza (forma, esencia, idea) es lo que significamos con el concepto universal. A esto esencial y universal lo llama Boecio forma, imagen mental (species intelligibiilis), naturaleza incorpórea (natura incorporea) y cree que en estos contenidos espirituales de la mente se encierran ideas que han tomado forma concreta en los objetos corpóreos singulares. El conocimiento sensible sólo tiene como función despertar el recuerdo de formas aprióricas.

De aquí se sigue que el universal dice más que una cosa particular concreta. No hay piedra, estatua ni hombre que realice toda la forma “piedra”, “estatua” y “hombre”. El ser es distinto de lo que es. Hay diferencia entre esencia y existencia. Así, en la naturaleza racional que llamamos “hombre” pueden existir muchos hombres particulares.

Aún en la cárcel Boecio sigue fiel a la convicción estoica de que la verdadera felicidad consiste en la virtud. A felicidad del malo es solo aparente, pero la felicidad del bueno no puede ser destruida por dolor alguno. En realidad todo está cortado a la medida de las necesidades de cada cual, sólo que el necio desea a veces lo dulce cuando el médico sabe que le iría mejor lo amargo. Siempre se puede sacar bienes de los mismos males. Ni el mal ni el destino pueden limitar la idea del bien. De la misión de ser buenos somos responsables, cada cual en su propia e independiente individualidad: Persona est rationalis naturae individua substantia. El filósofo, ante la muerte, tiene que decir a los hombres, de los que ha experimentado que pueden tornarse bestias, que el hombre es responsable y libre.

Se ha discutido mucho acerca de si Boecio era o no cristiano. Por su origen sí lo era y su propósito era conciliar saber y fe. Pero analizando su obra, toda entera posee sólo un carácter filosófico. Elementos cristianos en ella encontramos sólo su concepto de Dios, pero no menciona ni una sola vez el nombre de Cristo en toda la De consolatione, y es la filosofía personificada quien le consuela ante la muerte: No es Cristo el camino hacia Dios, sino el conocimiento. De Consolatione Philosophiae no es una obra cristiana. Pese a todo su obra tuvo un amplio reconocimiento: Alcuino habla de él como de un hombre formado en la teología y la filosofía. Para Abelardo Boecio fue el más grande de los filósofos latinos. Los libri quattuor sententiarum de Pedro Lombardo se apoyan constantemente en la obra de Boecio. La cima de la influencia de Boecio se halla en las escuelas de Chartres y la de Gilberto de Poitiers. También Tomás de Aquino comentó su obra.

Barcelona

Siguiendo a Perich. Hay días en que no se puede tener más razón...