viernes, 14 de enero de 2011

El enemigo


Un breve fragmento de la última novela del Maestro ("El Cementerio de Praga"), que cobra tintes de una actualidad inenarrable. Aquí se nota cuando alguien decide que está cansado de la mediocridad de los tiempos actuales, decide no guardarse nada en el tintero, y expone una más de sus conocidas diatribas contra la manipulación:

"Así pues, necesita un enemigo. Es inútil ir a buscarle un enemigo, qué sé yo, entre los mongoles o los tártaros, como hicieron los autócratas de antaño. El enemigo para ser reconocible y temible debe estar en casa, o en el umbral de casa. (...) Es necesario un enemigo para darle al pueblo una esperanza. Alguien ha dicho que el patriotismo es el último refugio de los canallas: Los que no tienen principios morales se suelen envolver en una bandera, y los bastardos se remiten siempre a la pureza de su raza. La identidad nacional es el último recurso de los desheredados. Ahora bien, el sentimiento de identidad se funda en el odio, en el odio hacia los que no son idénticos. Hay que cultivar el odio como pasión civil. El odio es el amigo de los pueblos. Hace falta a alguien a quien odiar para sentirse justificados en la propia miseria. Siempre."


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