miércoles, 19 de agosto de 2009

Logica aristotélica.



Para Platón se llega al conocimiento por medio de la dialéctica. Esto quiere decir que el conocimiento ha de surgir mediante una argumentación en forma de preguntas y respuestas. Aristóteles no coincidía demasiado con este método, que creía perfectamente mejorable, así que lo formalizó mediante el uso del SILOGISMO. Llamó a la lógica “Analytika”, que significa “desatar”. Aristóteles piensa que a la ciencia se ha de llegar por medio de axiomas que ayuden a deducir la verdad, y su método analítico constituyó el edificio intelectual del mundo medieval.

El problema consiste en usar el conocimiento no sólo para mirar al mundo y comprenderlo, sino también para ser capaz de pensar en lo que ha de ser verdadero según lo que ya se conoce. El argumento es la clave. Ha de servir para aumentar el conocimiento, pero también para ayudar a otros a convencerse, usando los argumentos con rigor para obtener una conclusión verdadera. Las premisas serán aquellas verdades básicas susceptibles de ser conocidas por sí mismas, o sea, que no necesitan apelar a otras premisas para aportar conocimiento. Ha de haber una relación sistemática entre las verdades que sólo se pueden conocer sobre verdades básicas, y esas verdades básicas e inteligibles de modo inmediato. Para una verdad inmediatamente inteligible podemos extraer 2 sentidos:

• Verdad “para nosotros”.
• Verdad sin restricción.

Interesa aquello que es ontológicamente básico, las esencias. Por ejemplo: Para “ser un hombre”, la verdad que nos transmite no depende de ninguna otra. Así, avanzaremos en el conocimiento cuando se convierte lo inteligible sin restricción en lo inmediatamente inteligible para nosotros. El quid de la cuestión es sistematizar la relación de verdades del mundo que se han convertido en inteligibles para nosotros, con verdades menos básicas que dependen de ellas.

El paso de una premisa a la conclusión será VÁLIDO si cuando todas las premisas son verdaderas, entonces la conclusión TIENE QUE SER verdadera. Por ejemplo: x es un cuadrado / luego x es un rectángulo:

• Es Válido porque un cuadrado es un tipo de rectángulo.
• Aún si x no fuera un cuadrado, sigue siendo válido pues no necesita que las premisas sean verdaderas. SI las premisas son verdaderas, entonces la conclusión TIENE QUE SER verdadera.
• Esto supone que aunque la inferencia es válida, no supone un buen argumento (el cual es más que una inferencia válida).

Toda inferencia que no es válida es INVÁLIDA. Así, premisas y conclusiones que puedan ser ambas verdaderas no tienen por qué ser válidas. Por ejemplo: El cielo es azul / luego tú estás leyendo este artículo. Ambas son verdaderas, pero una no supone que la otra sea verdadera.

Aristóteles demuestra que algunas inferencias son válidas sólo en virtud de su forma:

Todos los solteros son hombres no casados .
Todos los hombres no casados son mortales.
LUEGO todos los solteros son mortales.

Es la forma:

Todo a es b
Todo b es c
Luego todo a es c

Por esta forma entendemos que todas sus inferencias son válidas formalmente. En cambio:

X es un p
Luego X es un q

Es formalmente No válida, pues para saber si es válida es necesario conocer cada premisa. Aristóteles pretende diseñar inferencias formales para lograr expresar toda inferencia VÁLIDA. Así se puede probar la validez de las inferencias simplemente atendiendo a su forma, aunque no se conozca el contenido de las premisas.

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