miércoles, 6 de julio de 2011

La filosofía jónica: Heráclito.


Otro de los conocidos con "apellido": Heráclito de Efeso. Pongo la foto de rigor del conocidísimo cuadro qeu representa la flor y nata de los filósofos griegos. Su carácter es diamentralmene opuesto al de Jenófanes, cuyo aprecio por la observación empírica le repele. Heráclito parte del hombre en su especulación:

Yo me busqué a mí mismo.

Y es en esta búsqueda en la que encuentra el elemento fundamental del logos. Piensa que la mayoría de los hombres se sirven mal de la razón, del logos, de tal forma que se rigen por principios subjetivos, prejuicios e intereses de tal forma que podría pensarse que tuvieran una "razón particular". Qué bién conocía la naturaleza humana... Consideraba a esta gente una plebe, una masa, y los despreciaba, pensando qeu hay otros que superan el subjetivismo mediante el conocimiento racional de las cosas. De todas formas, piensa que hay un principio espiritual atado al sustrato material, una especia de "fuego" dotado de razón que se transforma en aire, agua, tierra y vuelve a sí mismo por el camino inverso. De aquí derivan las 3 ideas fundamentales de Heráclito:

  1. La unidad de todos los entes.
  2. El eterno cambio.
  3. La inviolable legalidad de todo el acaecer.
Para él, el mundo es uno, un eterno y vivo proceso del devenir y del perecer, una constante transformación de la sustancia básica, el fuego dotado de razón. La pluralidad y variedad de las cosas escondería esta unidad, y aparecen las contradicciones. Una mirada más aguda descubre la "invisible armonía", pues las cosas son relativas, fluyentes y cambiantes las unas en las otras. El verdadero sentido de la tan manida y conocida frase del bachillerato, "Todo se mueve, nada permanece", o bien, "todo fluye", se ha de enmarcar en este sentido. "No es posible bañarse dos veces en el mismo río" va más allá del concepto plano que cualquier escolar puede repetir cual lorito premiado por las buenas notas.

También Heráclito se mueve contra la imagen épica del mundo homérico:

¿Cuál es el sentido y el entendimiento de la mayoría? Siguen a cantores errantes y toman como maestra a la plebe, sin saber que la mayoría de los hombres es mala, y que sólo pocos son buenos.

Heráclito se siente con su concepción del mundo en contraposición con el mundo mítico de la poesía épica, e incluso se pueden atisbar indicios de una crítica de la religión popular.

Su interés por la física fue menor que en los demás jónicos. No le interesan los detalles científico-naturales, ni incluso la astronomía. Llega en este sentido a espiritualizar la naturaleza, algo comprensible si pensamos que Efeso, su ciudad, estaba en una encrucijada en la que se encontraron la cultura helénica y la oriental, recibiendo así muchos elementos de la cultura persa. Llega así a un panteísmo crudo, cerrado, consecuente con su entendimiento del mundo.

Tiene además una teoría del lenguaje, siendo el primero en plantear que las denominaciones de las cosas, las palabras, no son arbitrarias sino que están naturalmente dadas. No se detiene en razonamientos artificiosos para probar su teoría. Así, la doctrina de los contrarios le sirve para documentar su teoría basándose en la palabra griega que significa "arco": Biós.

El nombre del arco es vida (biós), y muerte su obra.

La muerte y la vida no son más que contrarios aparentes, pero idénticos en realidad. Todo el resto de la cultura, todas las leyes, costumbres e instituciones, todo lo que en griego se conoce como nomos, se desprende de la ley cósmica. Claro qeu para él no todas las leyes tienen el mismo valor. Era un aristócrata, educado como tal, y fue un fiero enemigo de la tiranía popular y la democracia. De hecho, en política fue activo. Obligó al tirano Melancomas a abandonar el poder, e incluso rechazó una invitación del rey Darío I para ir a la corte persa. Su odio por la democracia sale a la luz cuando esta se instaura en Efeso y su amigo Hermodoro es expulsado de esta ciudad:

Todos los efesios adultos deberían ahorcarse juntos y dejar la ciudad a los jóvenes. Pues han desterrado a Hermodoro, el más excelente de ellos, pensando: Nadie entre nosotros debe ser el más excelente, y si alguien lo es, que lo sea en otro lugar y entre otros hombres.

Un tipo especial. Buen conocedor de la humanidad y su cara más oscura, pero muy humano él también. Su pensamiento ha sido muy influyente, sobretodo entre los sofistas, pues su idea del continuo fluir les dió pie firme para una primera reflexión sobre el conocimiento que luego continuarían los escépticos. Y mediante su discípulo Cratilo inició en Platón la aspiración a un firme objeto suprasensible del conocimiento, y la stoa comenzó con su metafísica y su teología. Sócrates alabó a Heráclito, y hay monedas romanas con su efigie, como si se tratase de un héroe del logos.

Y para acabar, pongo un enlace con un chiste "filosófico". Cualquiera que haya leído este articulillo podrá sin duda reírse. Y quien no, pues toca jorobarse:



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