miércoles, 28 de septiembre de 2011

Los monumentos del pasado

Son los testimonios directos de la antigüedad, pero en raras cocasiones un arqueólogo se los encuentra tal y como estuvieron en su día. Desde que comienzan a dejar de ser usados, y no hay mantenimiento, comienza su declive y destrucción. Esta será más rápida o más lenta dependiendo del clima en que se encuentra y el medio en que se desarrolla:


- El clima y el tiempo pueden acabar con los materiales más duros.
- Las plantas, con sus raíces, son un importante agente destructivo.
- Terremotos, como el de Rodas en 227 d.C, la escuela de jurisconsultos de Beirut en 550, la estatua de Eudoxia en 732...
- Inundaciones, como en Philae.
- Movimientos del mar, en los cromlechs del islote de Erlanic.
- Los pantanos, que acarrean la despoblación (Síbaris, paestum, Rávena, Aquilea, Mileto).
- Desbordamientos de ríos (Sardes, terraza de los tesoros de Olimpia).
- Los escarabajos y la carcoma, como en Egipto.
- Volcanes, como en Pompeya y Herculano, o en Catania.
- Rayos.

Pero los mayores destrozos los ha causado el hombre. La mano humana no destruye siempre porque sí, sino que las más de las veces hay una finalidad, como se conoce con el destino de la mayoría de las aplicaciones metálicas del Coliseo, sustraídas por los propios romanos, o en la terraza de Trajano en Pérgamo o en la Porta Nigra de Tréveris. Avito fundió las estatuas de bronce para poder pagar a sus mercenarios, y en el siglo XVII se fundió el metal del Panteón para hacer cañones. Las obras de ingeniería han destruído muchos monumentos, como en Philae, cuyo templo fue anegado por un pantano. También se usaron elementos antiguos para hacer obras modernas:

- 1911, el ferrocarril de Bagdad.
- El Odeón de Amman (Transjordania) fue usado como estación telegráfica.
- La puerta oriental del teatro de Pérgamo fue convertida en hospital.

Muchos edificios fueron convertidos en iglesias cristianas: Panteón, templo de Rómulo, templo del Sol en Damasco. Un mal entendido entusiasmo religioso produjo la ruina de muchos restos antiguos, sobretodo estatuas: 429 desaparecienron en tiempos de Justiniano, superado por Teodosio II con su edicto de 435, y aún superado por Constante II en 663. Desaparecieron para siempre tesoros incalculables de arte por el siempre fanático ultrareligioso. A veces se reutilizaban elementos antiguos, como cuando se tomó a Palas Atenea por la Virgen, o el Theseion, confundido con San Jorge.

La guerra también ha aportado numerosas desgracias, como en el saqueo de Corinto por los romanos, el saqueo de Constantinopla por los cruzados en 1204, la voladura de la Acrópolis por los turcos, etc.. Los incendios, no siempre provocados, han sido también causa de muchas destrucciones, e incluso, si se nos permite, la presencia de bienintencionados pero ignorantes aficionados en el renacimiento haciendo excavaciones (y "mejorando" lo hallado, para darle más veracidad o una mejor estética) que arruinaron edificaciones que se conservaban espléndidamente.

No hay comentarios:

Barcelona

Siguiendo a Perich. Hay días en que no se puede tener más razón...