miércoles, 4 de mayo de 2011

Los misterios órficos


Los misterios órficos se relacionan con el culto de Baco o Dionisio, el cual no es el intrascendente dios del vino que todos conocemos hoy día sino un señor de la vida y la muerte, un dios que llega a Grecia desde tierras lejanas. Su culto se celebraba en fiestas en lo alto de las colinas, durante las cuales las mujeres entraban en estado de éxtasis por medio de una danza (ménades). así llega a Grcia una religión de salvación, algo nuevo para los griegos, y se desarrolla una doctrina para captar adeptos.

Según el orfismo, los hombres han nacido de la ceniza de los titanes aniquilados por el rayo de Zeus. Y los titanes habían despedazado antes a Dionisio en forma de toro, y se lo habían comido. Así explican el antiguo ser del hombre: Su cuerpo procede de los titanes y es perecedero. Pero el alma procede de dios y es eterna, no ha nacido ni puede morir. Las almas llevaban una existencia preterrenal, pero por alguna culpa que han cometido han sido desterradas del círculo de los bienaventurados y han entrado en el mundo terreno de los cuerpos de animales y hombres hasta que la progresiva purificación les salve del "círculo de la generación". Y así vuelvan a la bienaventurada existencia divina. Es una teoría de la transmigración de las almas en la que el cuerpo es una prisión. Para que se libere de estas cadenas Orfeo muestra al alma el sendero de la salud en la ascesis: Abstención de comer carne, y así se condenan también los sacrificios animales. Esto invierte el concepto de existencia homérico en el que la existencia verdadera es la terrena, y la vida verdadera ahora será la del más allá:

¿Quién sabe si la vida no es una muerte
y lo que llamamos muerte se llama allí vida?

En esta teoría los dioses pierden su personalidad, convirtiéndose en personificaciones de fuerzas naturales. Llegan incluso a generar una especie de panteísmo. Según ellos, Cronos, el Tiempo o la Eternidad, crea el huevo del mundo. Surge fanes o Ericapeo, también llamado Eros, el cual genera de sí mismo todos los dioses. Ello es efecto de la Ananke (Necesidad), llamada también Dike y Adrastea , y se cierra con el origen del hombre de los titanes y Dionisio.

Cualquiera que sea el origen de la mística órfica, no hay duda de que su mística de las almas es una gota extranjera añadida a la sangre helénica. Y acabó influyendo en hombres como Pitágoras, Empédocles y Platón. Se difundió por toda Grecia y Delfos contribuyó a prestigiarla, adoptando la exigencia de purificación: Se prohibe el acceso al santuario a individuos que han incurrido en culpa de sangre, y los sacrificios y los dones sagrados no reciben su valor por el material que tengan, sino como expresión del ánimo piadoso y puro del donador, por reducido que sea el valor material (algo similar aparece en el Nuevo testamento).

Ante los hombres que no quedaban satisfechos con la vieja religión, se abrían ahora 2 caminos:
- La mística, con su saber de salvación.
- El pensamiento libre y la investigación, que comenzaba en la filosofía jónica.

2 comentarios:

maria alejandra acosta dijo...

todos estos llamados misterios, los
manejaban, los poderosos arcontes , contra los pueblos ignorantes ,llamo
aquí arcontes a los clanes o familias
mas adineradas, mas favorecidas, por
carecer de amor verdadero para con el prójimo, no uno como ellos, sino el
otro de su misma patria, su misma lengua, hoy nada cambio, todo sigue igual, siempre la mentira entregada como misterio para unos pocos.-

Yambo dijo...

María Alejandra... ¿seguro que has entendido lo que explicaba en la entrada?

Barcelona

Siguiendo a Perich. Hay días en que no se puede tener más razón...